Parroquia de San Jerónimo en Coatepec; maravilla arquitectónica

Por Dr. Jesús J. Bonilla Palmeros

El recinto parroquial en el centro de la ciudad de Coatepec, es el edificio emblemático que nos remonta a los orígenes del asentamiento fundado en el año de 1702, como parte de un proceso que inicia cuando es elevada al carácter de curato la iglesia local en el año de 1684, designación realizada por las autoridades eclesiásticas con sede en la diócesis de la ciudad de Puebla. Dicha nominación generó la necesidad de reconocer y fundar el pueblo bajo los lineamientos de la Corona Española, lo cual implicaba de entrada delimitar el territorio para el nuevo asentamiento, mismo que se concretó diecisiete años después, cuando se emite la ordenanza real para la fundación del pueblo en el año de 1701, aparte del apoyo de los dueños del Ingenio de San Pedro Buenavista (la Orduña), quienes cedieron la extensión territorial necesaria para el fundo legal.

Es necesario aclarar, para evitar confusiones, que en la parte alta de la actual ciudad existía el “Pueblo de Indios” identificado como “San Jerónimo Coatepec”, nombre que fue ratificado para el nuevo asentamiento de 1702, de tal forma que el antiguo pueblo indígena ubicado en la parte alta, se integró al nuevo asentamiento bajo la categoría de barrio.

En lo concerniente a la iglesia local, los referentes más tempranos fueron registrados por el presbítero Antonio Mateo Rebolledo, quien menciona que la primera construcción religiosa se llevó a cabo en 1560, cuando se concretó la evangelización de la población nativa en el primitivo asentamiento indígena (Coatepec Viejo). Aparte se tienen datos en otras fuentes históricas, sobre una construcción religiosa probablemente de madera, la cual debió de ser construida en algún punto del “Pueblo de Indios”, en razón de que las propias autoridades indígenas la tenían a su resguardo y le fueron acondicionando poco a poco. En relación a la antigua construcción religiosa no se tiene la ubicación exacta, sólo se sabe que se consumió totalmente en un incendio hacia el año de 1669, de tal forma que los indígenas recurrieron a las autoridades, a fin de que les exentaran de los tributos y estar en condiciones de construir el nuevo recinto religioso, cuya ubicación tampoco se tiene registrada.

Podemos establecer que fueron dos los factores que determinaron la construcción de la actual iglesia de san Jerónimo, el primero es la denominación de la iglesia local con carácter de curato en el año de 1684, y el segundo la fundación del pueblo de Coatepec en 1702 bajo las disposiciones de la Corona Española, categorías que implicaron la necesidad de construir un recinto religioso acorde al nuevo estatus del asentamiento colonial.

La construcción de la iglesia en al centro del pueblo, requirió de abundante mano de obra por parte de la sociedad local, razón que determinó la activa participación del sector indígena, siempre dispuesto en apoyar las necesidades del ámbito religioso. Al parecer los religiosos diocesanos delegaron en la población indígena la construcción del nuevo recinto, en virtud de que presenta una serie de características propias de las antiguas pirámides prehispánicas, como son: la desviación al este del norte, la alineación relacionada con las salidas del sol en fechas que determinan el inicio y culminación del ciclo agrícola, y su alineación en relación con el asentamiento prehispánico (Coatepec Viejo), entre otros rasgos.

Por los apuntes del presbítero Antonio Mateo Rebolledo, sabemos que la edificación del recinto parroquial se llevó a cabo en una serie de etapas constructivas, de tal manera que en lo referente al ancho del recinto, presenta variaciones entre el presbiterio, las capillas centrales y la entrada principal del edificio, de igual forma muestran diferentes extensiones las capillas laterales. También refiere Mateo Rebolledo en sus apuntes, que en lo concerniente a la decoración de la fachada, fue un indígena de nombre Claudio quien se encargó de la obra, y en este tenor deberíamos de preguntarnos si los habitantes originarios del viejo Coatepec, tuvieron cierta libertad para proponer algunos motivos decorativos en la construcción religiosa. En virtud de que en el acceso lateral derecho, fueron modelados los colmillos de una serpiente a manera de remate del arco de medio punto que decora el acceso ya referido.

La representación estilizada de las fauces de la serpiente en el acceso del recinto parroquial, se circunscribe a la tradición indígena de concebir las cuevas en sentido metafórico como fauces de ofidios, y en ese sentido podemos observar diversos edificios prehispánicos que integran rasgos de serpientes en los pórticos de los templos o cuerpos de los basamentos. Por tanto la presencia de las fauces esquematizadas de la serpiente en la iglesia de san Jerónimo, se fundamenta en la reinterpretación que realizaron los indígenas de un momento en la vida del santo, específicamente cuando vivió en una cueva de Belém, razón por la cual en muchas pinturas coloniales aparece pintado dentro de cuevas. Pinturas que debieron de conocer los antiguos Coatepecanos, quienes las reinterpretaron y recrearon bajo sus convencionalismos simbólicos, en sí los referentes de la cueva en el recinto parroquial.

A manera de colofón en nuestra humilde opinión, nos atrevemos a sugerir que el Honorable Ayuntamiento de la Ciudad de Coatepec, reconozca en Sesión de Cabildo el título de Patrimonio Indocristiano de la ciudad, al edificio parroquial de san Jerónimo, como paso previo a la petición de declaratoria del mismo en su carácter de Patrimonio Histórico-Cultural del Estado de Veracruz, ante el H. Congreso del Estado. Proceso que bien podría culminar con la solicitud ante instancias internacionales, en lo referente a lograr la declaratoria de la Parroquia de san Jerónimo como Patrimonio Cultural de la Humanidad, por las características histórico-culturales que le hacen única en su género.

Fuente: El Regional Coatepec

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