Siete años y ni una pista de 14 jóvenes desaparecidos en un fin de semana en Xalapa

POR NOÉ ZAVALETA

XALAPA, Ver.

La última semana de noviembre del 2011, primer año de gobierno del priista Javier Duarte, Xalapa, la capital del estado, se convirtió en un completo agujero negro en un fin de semana: 13 jovencitas y un adolescente fueron “desaparecidos” por integrantes de la delincuencia organizada.

Karla Nallely Saldaña Hernandez, Yunery Citlally Hernandez Delgadillo, Luz Abril Landa Avila, Teresita del Rocio Vázquez, Nancy Hernandez Moreno, Adriana Sarahi Ceballos Vazquez, María de Jesús Landa Martinez, Mayra Salas Duran, Berenice Guevara Gomez, Roxana Retureta, Luisa Itzel Quintana, Lizbeth Yesil Amores Roldan, Ana Laura Hernández y Jesús Alberto Estrada Martínez salieron de fiesta, a tres distintas, y jamás volvieron a sus casas.

En 84 meses, el gobierno federal de Felipe Calderón, el de Enrique Peña Nieto, los gobiernos en el estado del priista Javier Duarte, el de Miguel Ángel Yunes Linares, la Procuraduría General de la República (PGR), ni la Fiscalía General del Estado han podido dar con el paradero de las 13 jovencitas –varias de ellas edecanes-, ni del joven Alberto Estrada.

La única pista que se tiene es la que siguen los padres de los desaparecidos.

El 30 de noviembre de 2011 Karla Nallely Saldaña, Jesús Alberto Estrada e Itzel Quintanilla abordaron un Peugeot modelo 2005 número de serie VF39DXFX35S501362. Ese vehículo sería hallado seis meses después en manos del expolicía intermunicipal, Isaac Moreno, quien estuvo recluido en el penal de Pacho Viejo (causa penal 494/2011).

Moreno, terminó por confesar que un excompañero policiaco, llamado Filiberto Rojano se lo había dado a reparar. Las autoridades enviaron a Rojano una “orden de presentación”, pero es su novia quien se encuentra en prisión acusada de robo de vehículo. A los expolicías nunca se les fincó responsabilidad por desaparición de personas.

Carlos Saldaña Grajales, padre de Karla Nayelly Saldaña y de Jesús Alberto Estrada interpuso denuncia en una agencia ministerial xalapeña que quedó registrada en el expediente 2009/11/3ª/ Xal-12.

Desde entonces, él mismo ha encabezado las investigaciones para dar con el paradero de sus hijos y las otras 12 jovencitas, de quienes, no le cabe duda, fueron “levantadas” por integrantes de la delincuencia organizada, pero en complicidad con autoridades policíacas y funcionarios del gobierno, en aquel entonces al mando del priista Javier Duarte.

Amaranta Cuevas –novia de Filiberto Rojano– continúa en prisión acusada del robo de vehículo de Karla Nayelly Saldaña, pero nunca fue interrogada sobre el paradero de los hijos de Saldaña Grajales. Indagatoria ministerial que no ha querido hacer ni el gobierno de Duarte ni el de Yunes Linares.

En siete años, Saldaña Grajales repasa su viacrucis en la unidad antisecuestros y en la agencia del Ministerio Público donde está arraigado el expediente. Los responsables lo reciben, siempre, con la pregunta: “¿Qué ha investigado usted?”.

“El expediente no está completo, pese a que lo he solicitado, no están las ‘sábanas’ de las llamadas de las tres personas implicadas –Moreno, Rojano y Cuevas–; sólo llamaron a declarar a dos o tres personas por la desaparición de mis hijos desde marzo de 2012. La averiguación previa, las diligencias e investigaciones quedaron paradas. No sé qué paso”, comenta Saldaña.

Durante las investigaciones que ha hecho por su cuenta, Saldaña supo que la noche del 30 de noviembre de 2011 desaparecieron otras 12 jóvenes en Xalapa. La información se la confirmó el comandante de la extinta Agencia Veracruzana de Investigación (AVI), Alejandro Ortega Cueto.

“Las autoridades no están haciendo sus funciones como corresponde. Yo ya perdí el miedo. Creo que ellos sólo actuarán cuando desaparezca un ser querido; quizá sólo así pierdan el temor y combatan a los verdaderos delincuentes”.

Narco y policía, coludidos

En aquel entonces, Los Zetas tenían el control de las actividades ilícitas de Veracruz, cerraban discotecas para sus fiestas, restaurantes de lujo en fraccionamientos residenciales para sus reuniones, y eran frecuentes sus encuentros con la policía.

En el ámbito policiaco, los oficiales rasos solían comentar con reporteros de la nota roja las claves de “El Chilango”, “El Popoye”, “El Amarillo”, “El comandante Conejo”, para referirse a los mandos paralelos a la Policía Intermunicipal Xalapa-Banderilla-San Andrés Tlalnehuayocan.

En esa misma desaparición masiva se encuentra el caso de Yuneri Citlally Delgadillo, cuya madre, Victoria Delgadillo Romero, integrante del “Colectivo Familias Enlaces Xalapa” ha vivido uva verdadera pesadilla en la búsqueda de su hija.

Iba al Ministerio Público y le decían que no “tenían nada” y le cuestionaban: “¿Qué ha investigado usted?”

Le decían que ella tenía que “anexar” y “aportar a la investigación”, pero cuando dio las contraseñas de Facebook de su hija, los Policías Ministeriales “a propósito” –apunta—le borraron contactos y conversaciones, mismas que en su momento hubieran sido vitales para poder dar con el paradero de Citlally.

La única pista registrada en redes sociales, era una invitación de una maestra de nombre Nancy Moreno a “trabajar como edecán” a una fiesta en Actopan, donde acudiría “gente importante” de la política.

La investigación federal y policías ministeriales que llevaron el caso apuntan que también se pudieron dar cita algunos capos del narcotráfico como Raúl Lucio Hernández Lechuga, El Lucky, Mauricio Guízar Cárdenas, El Amarillo, y Marco Jesús Hernández Rodríguez, El Chilango, todos ellos jefes de plaza de Los Zetas.

Victoria Delgadillo anota:

“Me pusieron a llevar oficios a Tránsito del Estado, a la Cruz Roja, a la Policía Federal, me daban un bonche de papeles y me decían: ‘viene usted por todos los oficios para que los lleve a diferentes dependencias, y una vez que se lo sellen, me tienen que tener todos los acuses de recibo’”.

Aunque hoy la fotografía de Yunery Citlalli Hernández, con sus ojos café claros y un lunar café dentro de sus pupilas ya aparece en revistas y periódicos de circulación nacional, en espectaculares y en folletos donde la PGR ofrece 250 mil pesos de “recompensa” a quien ayude a dar con su paradero, el primer año de búsqueda fue de remar contra corriente, por la negligencia y la pasividad gubernamental.

“La licenciada Julieta Suárez, de la Procuraduría me pidió una foto de mi hija, que la iba a subir a la plataforma de la PGR y al pizarrón (sic). Un mes después, ni la subieron a la Procuraduría, ni al pizarrón, discutí con ella y le grité que no tenían nada”. Así pasaron los meses.

Victoria Delgadillo, afirma que ha puesto todo su esfuerzo para dar con el paradero de su hija, pero también de las otras 12 jovencitas y el adolescente desaparecido.

“Yo nunca me imaginé tener que ir a Palo Verde (cementerio), tener que ver y esperar lo que están sacando, ver tanta gente como yo esperando lo mismo.

“Nunca pensé llegar a la Ciudad de México, estar en SEIDO, PGR, en la Policía Científica, que te expliquen y hablen de restos óseos, de cómo van a realizar los estudios, nunca me imaginé empezar a conocer todo eso”.

Colectivos planean construir memorial

En el Colectivo Familias Enlaces Xalapa, están agrupadas familiares de 40 personas de desaparecidos, entre ellos, algunos padres y madres de las 13 jovencitas y el joven “levantados” en noviembre del 2011 por células delincuenciales. Hoy ante la negligencia e indiferencia de las autoridades, familiares trabajan en un “Memorial para Desaparecidos”.

Los colectivos “Buscamos a Nuestros Desaparecidos y Desaparecidas de Veracruz” y “Familias Enlaces Xalapa” preparan la construcción de un memorial para honrar a las más de tres mil 600 víctimas de este delito cometido en el sexenio de Javier Duarte de Ochoa.

Será un túnel transparente que contendrá las imágenes de desaparecidos de Xalapa, Coatepec, Xico, Banderilla, Emiliano Zapata y otros municipios de la región. El remate principal de la escultura será de acero al carbón y contendrá además una sombra que simboliza cada uno de los desaparecidos en la entidad.

Victoria Delgadillo, de “Familias Enlaces Xalapa”, explicó que esta obra tendrá un costo aproximado de medio millón de pesos. En la construcción participarán empresarios del ramo con material y mano de obra. En tanto, el Ayuntamiento local ya donó el terreno ubicado en el cruce de las avenidas Xalapa y Orizaba. Los familiares de desaparecidos cooperarán y organizarán actividades para que la ciudadanía coopere.

“La pieza de acero cubica está calada con la imagen vacía de alguien, de ese alguien que puede ser cualquiera, incluso nosotros mismos. Es al mismo tiempo ese llamado a la conciencia a no ser indiferentes”, reseña el proyecto ejecutivo del memorial, al cual Apro tuvo acceso.

Apenas el fin de semana, al rendir protesta como gobernador de Veracruz para el periodo 2018-2024, Cuitláhuac García estableció como un primer acto de gobierno atender el tema de los miles de desaparecidos en la entidad ocurridos en la última década.

Cerca de la medianoche del sábado pasado, García Jiménez aseguró que gobernará una sociedad lastimada, sacudida por altos índices de pobreza e inseguridad, y en el caso de las desapariciones, dijo, su gobierno dará prioridad a la identificación de los cuerpos hallados en fosas clandestinas y las osamentas no identificadas que aún se encuentran en los Servicios Médicos Forenses y en fosas comunes de los cementerios de Veracruz.

El domingo por la tarde-noche, el presidente Andrés Manuel López Obrador visitó Xalapa con el mismo fin y para declarar una crisis humanitaria en Veracruz. Además, destacó que una de las prioridades del gobierno será dar verdad y justicia a los familiares de las víctimas de desaparecidos, a quienes –dijo—se les ayudará a encontrar a sus seres queridos.

 

Fuente: Proceso

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