Altos riesgos en economía, gobernanza y democracia

Prosa aprisa

Arturo Reyes Isidoro

Se publicó el domingo en la columna “Templo Mayor” del diario Reforma que de manera restringida circulaba un informe de escenarios de riesgo político en México “en el que se advierte que evaluar al gobierno de Andrés Manuel López Obrador bajo criterios de planeación estratégica… es no entenderle”, porque las decisiones del Presidente no se basan en criterios de eficiencia, sino en su idea de ser el líder de una transformación “histórica”.

Me llegó una versión ejecutiva del documento, de la empresa Integralia Consultores, del expresidente del Instituto Federal Electoral, Luis Carlos Ugalde, que señala riesgos y oportunidades en economía, gobernanza y democracia.

Advierte riesgos para empresas, inversionistas y actores políticos derivados del ascenso de la nueva administración, aunque advierte claramente que un riesgo no supone la certeza de ocurrencia, “pero sí un escenario con cierta probabilidad y determinado grado de impacto”. Igual, se advierte que la estimación tiene una temporalidad de seis meses.

Riesgo de menor crecimiento económico

En el segmento de riesgos a la economía considera muy alto el riesgo en la disminución de la inversión y producción energética por suspensión de la reforma (energética), y alto el riesgo de un menor crecimiento económico.

Identifica nivel de riesgo medio en volatilidad financiera, en deterioro de la calificación de la deuda soberana, en el fracaso en la ratificación del T-MEC (Tratado de Libre Comercio) y en la presión a las finanzas públicas por gasto corriente. Estima bajo riesgo en una posible confrontación con el Banco Central.

Da una explicación con base en qué hacen sus estimaciones:

“Han aumentado los riesgos de menor crecimiento económico, en línea con los ajustes a la baja de dicho indicador en los últimos meses por parte de instituciones financieras nacionales e internacionales.

Asimismo, hay un creciente riesgo para la seguridad energética del país por incertidumbre sobre el resultado del esfuerzo gubernamental para elevar la producción petrolera, y posible desabasto de electricidad en un contexto de suspensión de subastas de hidrocarburos y electricidad.

De manera relacionada, persiste el riesgo de una eventual rebaja en la calificación crediticia de Pemex, que podría afectar directamente la calificación de la deuda soberana. En este contexto, hay riesgo de que se complique el proceso de ratificación del tratado comercial con Estados Unidos y Canadá (T-MEC)”.

En gobernanza, semáforo en rojo

Donde ya está seria la cosa es en cuanto a gobernanza. Ahí su semáforo está en rojo con estimaciones de riesgos altas por:  Falta de planeación y evaluación en el diseño y ejecución de políticas públicas; agenda legislativa dispar, sin prioridades, sujeta a vaivenes; prevalencia de altos niveles de corrupción; incremento en activismo sindical y deterioro de relaciones obrero-patronales; desprofesionalización de la administración pública federal; prevalencia de altos niveles de inseguridad: y Conflictividad social.

¿Por qué su estimación de riesgo alta en este segmento? Por lo siguiente:

“Destacan riesgos relacionados con la calidad de la administración pública que pudieran impactar la eficiencia de la toma de decisiones y provisión de servicios públicos.

El nuevo gobierno se guía por un nuevo paradigma en que la eficiencia y calidad pasan a segundo término frente a criterios como inclusión social o afinidad ideológica.

En este sentido, ha habido un ímpetu por implementar la agenda de gobierno de manera acelerada a la par de una desprofesionalización de la administración pública.

Es probable que muchos programas enfrenten una difícil instrumentación por falta de recursos financieros o de personal capacitado.

Además, se ubicó un potencial creciente de mayor activismo sindical debido a una postura gubernamental menos intervencionista en negociaciones colectivas, así como por creación de nuevas centrales obreras y próximos cambios a la legislación laboral.

De manera relacionada, se prevé un aumento de la conflictividad social por mayor legitimidad del discurso social, el empoderamiento de grupos de activistas, y la reticencia del nuevo gobierno de aplicar la ley frente a bloqueos, equiparando el uso de la fuerza como sinónimo de represión.

Finalmente, se prevé que, al menos en el corto plazo, se mantengan los niveles de incidencia delictiva, por falta de una estrategia concreta que se diferencie de lo ya implementado por administraciones anteriores”.

Concentración de poder amenaza democracia

Y en riesgos a la democracia identifica dos muy altos, dos altos y uno medio. Muy altos, por el aumento de redes clientelares por programas sociales y por la
  concentración de poder por falta de contrapesos políticos horizontales; altos, por la  posverdad y por la  concentración de poder por falta de contrapesos en los medios, organismos empresariales y Organizaciones de la Sociedad Civil, y el riesgo medio es por la concentración de poder por falta de contrapesos políticos verticales.

La justificación de estos riesgos es porque:

“Se han erosionado los contrapesos políticos horizontales debido a la hegemonía política de Morena y sus aliados en ambas cámaras del Congreso.

Asimismo, ha habido intentos por restar fuerza a órganos reguladores autónomos, por medio de reducción de presupuesto, presión hacia sus integrantes e, incluso, propuestas de desaparecerlos.

Otra institución cuya independencia está en riesgo de verse disminuida es el Poder Judicial, como lo indican las propuestas de magistrados ligados al gobierno y la percepción de presiones sobre el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF).

También destacan las críticas del presidente de la República a las Organizaciones de la Sociedad Civil (OSCs) y su marginación para que colaboren en la instrumentación de políticas públicas.

Además, se prevé amplio poder de influencia del gobierno sobre los medios de comunicación tanto públicos como privados”.

Oportunidades

Ve oportunidades con el nuevo gobierno en alta legitimidad, aumento en la confianza de las instituciones, mayor gasto social que apoyaría el consumo, celeridad en la implementación de decisiones y proyectos, y canalización de recursos públicos a sectores y regiones desatendidos.

El informe puntualiza eventos y decisiones claves en el próximo semestre de los que dependería que los riesgos se cumplan o de que cesen o disminuyan:

Publicación del Plan Nacional de Desarrollo 


Aumentos salariales a maestros (mayo) 


Proceso de diseño y ejecución del aeropuerto de Santa Lucía, la Refinería de Dos Bocas y 
el Tren Maya

Funcionamiento y eventuales cambios al gobierno corporativo en Pemex y la CFE 
Uso de consultas populares para la definición de proyectos de inversión 


Ratificación del T-MEC 


Desenlace del proceso de reforma de la legislación laboral 


Apoyo gubernamental para resolver huelgas y acciones de protesta de grupos sociales 


Eventual aprobación de la consulta de revocación de mandato

Golpe ayer de S&P

En el aspecto económico, ayer la calificadora Standard and Poor’s (S&P) redujo la perspectiva de Pemex al considerar que necesitará mayor apoyo por parte del gobierno para enfrentar su situación financiera, lo que tuvo un efecto cascada pues ajustó a la baja a las empresas mexicanas América Movil, Coca Cola Femsa, Liverpool y mantuvo la perspectiva negativa de Kimberly-Clark de México, lo que nos estaría indicando que las advertencias de Integralia Consultores no están nada lejos de la realidad.

Yo traduciría todo lo anterior como que nos espera un escenario de incertidumbre por lo menos en lo que resta del año. Y tan jodidos que ya estamos.

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