México, cuna de la globalización

  • Ofrece el investigador francés Serge Gruzinski conferencia magistral La conquista de México: perspectiva europea y perspectiva global

Xalapa, Ver.- Después de medio siglo volvió a pisar Xalapa: era julio de 1970, tenía 20 años y hacía un día lluvioso “en estos tristes trópicos”. Pero hoy el sol resplandece, el Teatro J.J. Herrera luce abarrotado y la gente sigue en la fila para entrar a escuchar a Serge Gruzinski, investigador emérito de la Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales de París, quien ofrece la conferencia magistral La conquista de México: perspectiva europea y perspectiva global, que inaugura el Congreso Internacional 500 años de la ¿conquista?, Irrupción española y guerra mesoamericana.

Dice que en la época de Cristóbal Colón, el interés de los europeos no era América, sino las especias asiáticas: “Pero la conquista de México marca un momento fundamental, porque se dan cuenta de que el Nuevo Mundo es mucho más que unas islas en El Caribe; hay sociedades, ciudades, pirámides… pero sobre todo riquezas. Algo existe, además del mundo europeo y de Asia”.

Es decir, que a partir de este momento y tras la derrota (portuguesa) en China, Europa ya no cruzará el Pacífico. La riqueza está en América y México es el primer acto de una “terrible telenovela” que continuará con la conquista de Los Andes.

Va más allá de un episodio de la historia nacional mexicana, porque aparece una parte del mundo bajo la nomenclatura de la dependencia: “España-Nueva España, Francia-Nueva Francia, Nueva Castilla, Nueva Inglaterra; se crea la noción de Occidente y se tiende una serie de lazos entre Europa y América, la occidentalización”.

Serge Gruzinski considera que la conquista no es sólo un episodio militar, sino algo mucho más profundo y “terrible, con todas sus violencias”. Trajo consigo la dominación política, económica, religiosa (con una nueva idea de familia, la condición de la mujer), y la escritura alfabética. Llegó la Independencia, “pero seguimos colonizados por un sistema alfabético del que no nos separamos”.

Obligar a las poblaciones americanas a pasar a la Edad del Hierro fue otro hito, otro proceso de Occidente: “Por primera vez, Europa se proyecta de una manera tan amplia. México fue un laboratorio para la occidentalización, la cuna de la Globalización”.

CHINA Y MÉXICO, CARAS DE LA MISMA MONEDA

Es difícil pensar en una conquista desde una historia “atrofiada” por el eurocentrismo o paralizada por la “leyenda negra”. Ahora, desde el nivel político y diplomático, con el perdón solicitado por el presidente Andrés Manuel López Obrador, “vamos a charlar sobre la historia, filosofía y pedagogía”, estableció Serge Gruzinski.

En 1519 no sólo sucedió la conquista de México. Portugal entraba al mismo tiempo en China, para invadir y dominar. Los españoles lo lograron; los portugueses, no. Pero estos hechos son parte de lo mismo: la globalización acelerada del mundo.

“Cuando en 1517 los españoles se agitaban en Cuba preparando la primera expedición hacia México, en Malanca, Asia, los portugueses estaban pensando en derrocar al Imperio Celeste. Es decir, hay un pasaje mucho más amplio en cuanto a la conquista. Aquí se enfrentaron a 15 millones de personas; allá, a 130 millones”. Hoy, no se puede pensar en el mundo sin tomar en cuenta lo que China significa, porque está en todos lados.

Si el “descubrimiento” de América fue un intento por llegar a Asia, la conquista fue un choque entre tres culturas: la europea con la asiática y la americana: “Cuando el Imperio ordena en China el exterminio, Portugal fracasa; en México, en América, la Corona española se impone. Las miradas son muy distintas. Para el chino, el europeo era salvaje, el caníbal; mientras que aquí, lo es el indio”.

SERGE TEJIÓ EL GRAN PROCESO DE OCCIDENTALIZACIÓN

Antes, el investigador e historiador veracruzano Enrique Florescano Mayet relató que conoció a Serge en 1975, mientras realizaba estudios de doctorado en la Universidad de La Sorbona, en París. Compartió amistad y tres años más tarde lo invitó a fundar el Seminario de las mentalidades en la Ciudad de México, que lideró hasta 1985.

“En esos años visitó diversos archivos en la capital, viajó por distintas partes del país y realizó investigaciones exhaustivas en museos, bibliotecas, pinacotecas públicas y privadas: de estas experiencias y excursión fructífera sus libros surgieron”.

La imagen es el centro de su obra, y su propósito, descifrar el mensaje que invade telas, maderas, muros, esculturas. Gruzinski no inició altos estudios, pero fue el primero que los unió en un marco explicativo abrasador y en esa tarea aplicó las técnicas de análisis tradicionales del historiador e introdujo métodos y técnicas tomadas de la Iconografía, la Historia de las Mentalidades, la Psicología y la Antropología, los mitos y la Literatura.

Refirió que no se dispersó en temáticas aisladas, sino que con ellas tejió el gran proceso de occidentalización y el nacimiento de una nueva sociedad. Tratar de entender la formación de esta sociedad compleja, multiétnica y mestiza a través de la imagen: propuso una nueva lectura para interpretar la relación entre la imagen y el texto, en nuevos modos de ver la historia de México y la conquista, como en el inicio del mundo globalizador.

Tras la conferencia magistral, los asistentes disfrutaron de un concierto de huapango y son huasteco a cargo de los tríos Tlayoltiyane y Tlacuatzin.

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