Morena no debe perredizarse: Alejandro Rojas

Místicos y Terrenales

  • En Morena, no se vale disentir

Marco Antonio Aguirre Rodríguez

Alejandro Rojas Díaz Durán se convirtió en la oposición visible hacia Yeidckol Polevnsky, la dirigente nacional de Morena e inmediatamente la Comisión Nacional de Honestidad y Justicia del Movimiento “informó”, por  twitter, que había acordado “abrir un Procedimiento de Oficio (así está en el tuit, en mayúsculas iniciales) en contra del C. Alejandro Rojas Díaz Durán, por presuntas transgresiones a los Documentos Básicos de ‪#MORENA”.

Alejandro Rojas sólo pidió que el proceso sea público. Bueno, sí reprochó la intención y dijo que más que juzgarlo se debería alentar el debate democrático, impulsar la tolerancia, respetar a la pluralidad de opiniones divergentes y garantizar el derecho a la libertad de expresión.

Hacia afuera se vale todo; adentro no se tolera nada. ¡Vaya contradicción!”, señaló.

Esa fue una de las muestras de que a Yeidckol Polevnski no le gusta que la contradigan. Menos que alguien quiera postularse por la presidencia del partido, porque ella quiere seguir ahí, ahora ya como titular.

Se siente la heredera de esa silla, que le dejaron desde el 13 de diciembre cuando Andrés Manuel López Obrador renunció al cargo para postularse como candidato a la Presidencia de la República.

El compromiso era que después de las elecciones se lanzaría la convocatoria para renovar la dirigencia nacional y las estatales de Morena. Pero en lugar de eso armó su tinglado para que la “ratificaranpor otro año; y lo hizo con “su” comité ejecutivo nacional.

Dice que se va a concentrar en las elecciones locales de este año, porque no busca apoderarse de la silla.

Ella le apuesta a ganar la gubernatura de las dos Baja California y la extraordinaria de Puebla.

Está más que confiada en que la ola que Andrés Manuel López Obrador levantó, va a permitir que ganen “sus candidatos”, porque son de ella, los que ella escogió y designo, de forma directa.

Y la muestra de que fue así, es que la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial Federal (TEPJF) solicitó a Morena fundamentar los criterios mediante los cuales se designó a Miguel Barbosa Huerta como su candidato para el gobierno de Puebla, luego de que el senador Alejandro Armenta Mier, recurrió esa postulación.

Pero antes, por ese apoderarse de todo, el TEPJF revocó todas las postulaciones de Morena a diputados de mayoría relativa al Congreso de Tamaulipas, porque el partido no difundió los criterios para seleccionar a los candidatos y descartar al resto de los aspirantes.

Yeidckol está en un juego de todo o nada.

Todo para ella, nada para los demás.

Alejandro Rojas la acusa de “estar desestabilizando y dividiendo a Morena en todo el país, con las pésimas decisiones que ha tomado” y de tener una facción que excluye, y de imponer a cuadros que sólo le rinden cuentas a ella y a su grupo.

Es por eso que su pronunciamiento es en contra del absolutismo y para que Morena no se perredice.

La de Polenvski es una camarilla de corte estalinista, sintetiza.

Yeidckol está alimentando a su tribu porque quiere que sometan a los demás grupos.

Un ejemplo de la “posición facciosa y autoritaria” de Polevnsky –como la califica el todavía senador suplente-, es su apoyo a Miguel Barbosa para la gubernatura de Puebla, porque “vulnera los principios constitucionales de imparcialidad, equidad y transparencia y carga los dados a su preferido, sin importarle el costo político de ser la coordinadora de campaña de un personaje que insultaba y denostaba a nuestro Presidente de la República cuando era uno de los aplaudidores de Peña y su Pacto contra México”.

Acepta ser cercano al coordinador de los senadores de Morena, Ricardo Monreal, a quien ha llamado “mi Jefe y amigo”, pero rechaza que estén conspirando contra Yeidckol y en cambio insiste en que la intención es que Morena se convierta en un partido realmente democrático, no en el refugio de una camarilla.

“Morena en sus Documentos Básicos señala que promoverá la democracia directa, la iniciativa ciudadana, la consulta popular, el plebiscito, el referéndum y la revocación de mandato en todos los niveles de Gobierno”, enfatiza.

Por eso pide que el Instituto Nacional Electoral (INE) organice la elección de la nueva dirigencia nacional de Morena, en votación universal, libre y directa de todos los mexicanos, y que al mismo tiempo se haga la elección de la nueva dirigencia en los estados. “No podemos ser farol de la calle y oscuridad de la casa”, puntualiza.

Por eso también reclama que “la Nomenclatura que tiene secuestrado a Morena” reabra la afiliación libre e individual y que realicen una campaña nacional de afiliación de 90 días, para que puedan ingresar “los millones de mexicanos que votaron por el Presidente Andrés Manuel López Obrador y que quieren sumarse al Proyecto Alternativo de Nación”.

“Como dice nuestro Presidente de México: que decida la gente. Morena es patrimonio democrático de México y no tiene dueño. El dueño de Morena es el pueblo de México”.

De persistir la intención de elegir a los candidatos por encuesta, que sea la UNAM quien las realice, “para garantizar la objetividad, imparcialidad, legalidad y legitimidad democrática del resultado”, porque las actuales encuestas son “patito” y “al gusto de sus muy personales intereses”.

Pero Yeidckol no quiere. Jura y perjura que los que están en su contra, los que no la quieren, obedecen a los mismos intereses: Ricardo Monreal, Alejandro Armenta y Alejandro Rojas Díaz Durán.

La fractura en Morena que se ve desde afuera, para ella, son ganas de quitarla de la Presidencia, nada más

En noviembre del año pasado la senadora Bertha Alicia Caraveo Camarena presentó una iniciativa para prohibir a los bancos el cobro de comisiones. Eso enfureció a Yeidckol.

Acusó a Ricardo Monreal de ser su promotor y de haberse brincado las trancas, sus trancas, porque –aseguró entonces- los grupos parlamentarios, de acuerdo con la ley (¿dónde dice eso?), son brazos legislativos de los partidos. Y ellos –dijo dolida- “nunca consultaron con el partido”.

¿Son brazos legislativos del partido… o de la dirigencia del partido?

Alejandro Armenta es el senador que busca ser el candidato de Morena al gobierno de Puebla y logró tal cohesión en la bancada de Morena en el Senado, que 55 de los 59 integrantes lo apoyaron.

Durante la precampaña por la candidatura señaló un proceso inequitativo, pero Yeidckol lo escuchó como quien oye un mosquito molesto.

En este tiempo algo le cayó mal a la dirigente de Morena, porque fue cuando lanzó su señalamiento de que se habían infiltrado “sabandijas” y traidores que buscaban quedarse con Morena.

Monreal Ávila, desde su posición en el Senado le contestó: “Con la zoología y la fauna animal siempre tengo mucho respeto. Tengo mucho respeto por la fauna, incluyendo aquellas especies en extinción. Entonces, no me meto”.

Pero eso sí le espeto un “con todo mi respeto” y dijo que pedía, “de nueva cuenta”, “que Dios la ilumine”.

En ese zarandeo, Yeidckol también habló de “los demonios” que “andan sueltos”. De esos diablos que cuando hay procesos electorales, quieren meter mano, quieren decidir, “aunque no les toque”.

¿Y porqué a otros no les toca?. Pues porque le toca a ella, nada más a ella y sólo a ella.

Por eso a sus oponentes les dijo: El que quiera jugar, será con mis reglas.

Bueno, casi-casi fue eso.

“Todo el que quiera participar en Morena, las reglas están muy claras, y las reglas son las de nuestros estatutos, ésas son las reglas, ¿quieren jugar?, es con esas (reglas)”.

Y quienes no quieran aceptar sus reglas, “que se vayan a otro partido, que se regresen de donde vinieron”.

Si, que se vayan, para que sólo quede ella, sin oposición.

Así es Yeidckol Polevnski, quien se siente la gran mística de Morena y quiere seguir siéndolo por varios años más.

Y –porqué no- en el 2024 ser candidata a la Presidencia de México.

¿Tendrá tamaños?

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