AGENDA MUNICIPAL
El Gobierno Municipal que preside Don Nicolás Reyes Álvarez, le ha dado especial importancia a la solución de los principales problemas que aquejan a los habitantes del campo minatitleco.
De manera inédita, pues no sucedió en los últimos veinte años, a iniciativa del Alcalde se ha logrado equilibrar la aplicación del presupuesto entre la zona urbana y la zona rural del municipio de Minatitlán.
Dando cumplimiento a la palabra empeñada durante su trabajo proselitista, el Presidente Municipal ha venido invirtiendo, con la aprobación del Cabildo, más del cuarenta por ciento del presupuesto anual en la extensa geografía rural, intentando con ello, reducir la histórica brecha de la desigualdad social entre la gente del campo minatitleco y los habitantes de la ciudad.
Como muestra de lo anterior, hace unas semanas arrancaron dos importantes obras que beneficiarán a miles de agricultores y ganaderos que sufrían para comercializar sus productos. Uno de estos proyectos es la construcción del puente “La Lagunilla”, una obra de gran calado y de una importante repercusión social para poco más de treinta comunidades que se verán beneficiadas con la edificación de este importante puente, de más de 36 metros de longitud.
La rehabilitación del puente Providencia-Deposito, es la segunda obra de no menos importancia, pues este puente tiene cerca de doce años que colapsó y desde esa fecha se encuentra en el abandono. En estas obras el Ayuntamiento invertirá cerca de 34 millones de pesos, recursos federales que durante la Comuna que preside Don Nicolás Reyes Álvarez, se han administrado de manera pulcra y transparente.
El Alcalde, fiel a su visión de gobierno, le sigue apostando al principal eje de su administración: el campo minatitleco.
Además que aún alberga esperanzas de que en su período administrativo el Gobierno Federal inicie la primera etapa de la pavimentación con concreto hidráulico del camino troncal hasta Adalberto Tejeda de casi 80 kilómetros de longitud.
Fué el artífice del ambicioso proyecto y quien entregara en su momento personalmente en manos del actual Presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador la solicitud para su consideración. Proyecto al cual le ha venido dando seguimiento ante el Ejecutivo Federal.
Y si después de tantos años los campesinos siguen recordando con afecto y gratitud a Don Amado Guzmán García, quien siendo Presidente Municipal en el período 1998-2000 electrificó más de 50 comunidades, en solo tres años, y construyó el Puente de La Amistad conocido popularmente como Puente El Jagüey, a cuatro lustros de distancia Don Nicolás Reyes Álvarez enfila a superar el trabajo y la visión de progreso para el campo que dejó para la posteridad el desaparecido empresario mueblero, quien encabezó el primer gobierno de izquierda en Minatitlán, dejando constancia que la oposición sabe gobernar.
Después de aquel efímero Ayuntamiento izquierdista y al recuperar el poder la fuerza política hegemónica que gobernó los últimos veinte años, Minatitlán volvió al estancamiento social y perdió continuidad el proyecto que impulsara Don Amado Guzmán para sacar el campo minatitleco hacia mejores condiciones sociales. Tuvieron que pasar dos décadas para que la población decidiera, una vez más, darle su voto de confianza a un gobernante de izquierda, recayendo la responsabilidad en Don Nicolás Reyes Álvarez, un luchador social que ha venido cumpliendo con creces con la zona rural minatitleca.
En más de una ocasión el jefe de la actual Comuna ha sido reiterativo al puntualizar que en su gobierno no hay distingos y mucho menos cuando se trata de los campesinos, pues se les había considerado siempre de manera injusta como “ciudadanos de tercera” y a eso obedece que las comunidades presentan un alto grado de marginación social.
“En este gobierno no hay ciudadanos ni de segunda ni de tercera. Todos deben recibir el mismo trato. En el caso de los campesinos, se trabaja para impedir que se les siga marginando del desarrollo social. Hasta donde el presupuesto nos lo permita, seguiremos con nuestro programa de atención al campo. A los campesinos les quedamos a deber. Son personas buenas, trabajadoras, esforzadas y valiosas, por eso estamos invirtiendo en sus comunidades; queremos que vivan mejor. Buscamos equilibrar la aplicación del presupuesto y lo manejamos con responsabilidad y honestidad. Estamos empeñados en desterrar la corrupción del gobierno para que el dinero nos pueda alcanzar. No es dinero nuestro, sino del pueblo, y hay que administrarlo con transparencia”, así piensa, habla y actúa Don Nicolás Reyes Álvarez, cuando del campo minatitleco se trata.*