>> Vecinos bloquean la Curva Marina para exigir justicia por la desaparición de “Calin”
Poza Rica, Ver: Con lágrimas en los ojos y el corazón hecho pedazos, Antonia Hernández Morales se plantó en plena Curva Marina junto a decenas de vecinos que alzaron la voz para exigir la localización de su hijo Carlos Antonio Cetina Hernández, mejor conocido como “Calin”, un hombre de 45 años con discapacidad intelectual que desapareció este fin de semana.
“Mi hijo tiene 45 años, pero su mente es como la de un niño de diez. Es noble, trabajador, servicial… nunca le hizo daño a nadie. No entiendo por qué se lo llevaron”, dijo entre sollozos la madre, sosteniendo entre sus manos una foto de su hijo, que ahora circula entre vecinos, amigos y familiares con la esperanza de que alguien aporte información sobre su paradero.
Para la colonia 5 de Mayo Vieja y División de Oriente, “Calin” no era solo un vecino más. Era el joven que ayudaba a cargar las bolsas del mandado, que barría las banquetas sin que nadie se lo pidiera, que saludaba a todos con una sonrisa inocente y sincera.
“Él siempre estaba al pendiente de todos, era de esos muchachos que uno veía pasar y se sentía tranquilo, porque sabías que era bueno”, contó una vecina mientras sostenía un cartel con la frase: “¡Queremos justicia para Calin!”
Además, “Calin” fue integrante del equipo de fútbol Super Star veteranos, un conjunto que marcó época en las canchas de Poza Rica y que aún hoy es recordado por su espíritu deportivo y compañerismo. Quienes compartieron con él esos partidos narran que siempre llegaba puntual, con su balón bajo el brazo y una sonrisa enorme, dispuesto a jugar sin importar el sol o la lluvia. Era el alma del grupo, el primero en aplaudir una jugada buena, aunque no fuera de su equipo. Su paso por Super Star dejó huella no solo por su entrega en el campo, sino por la nobleza con la que vivía cada encuentro: con alegría, inocencia y un amor sincero por el deporte y por su gente.
Ante la falta de respuestas por parte de las autoridades, los vecinos decidieron cerrar la circulación a la altura de la Curva Marina, impidiendo el paso de vehículos durante más de dos horas. Con llantas, piedras y automóviles, los manifestantes bloquearon completamente la vialidad, exigiendo que las autoridades de investigación tomen en serio el caso.
“Ya basta de que nos ignoren. Si no salimos a las calles, nadie nos escucha. No queremos pelear, solo queremos que lo busquen, que lo traigan de regreso con vida”, gritaba una mujer mientras el sol caía sobre la multitud, que se mantenía firme pese al cansancio y al calor.
Durante la protesta, algunos vecinos llevaron fotos, otros colocaron pancartas en los muros cercanos. Se escuchaban oraciones y el llanto contenido de la madre que no podía entender cómo alguien podría hacerle daño a su hijo.
El ambiente era de impotencia, pero también de esperanza. “Calin” es parte de ellos, parte de la historia viva de la colonia cinco de mayo y División de Oriente. “Lo vimos crecer, sabemos cómo es. No descansaremos hasta que regrese. Si tenemos que cerrar la carretera todos los días, lo vamos a hacer”, expresó otro habitante.
Elementos de la Policía brillaron por su ausencia para dialogar con los manifestantes, quienes finalmente liberaron la vialidad pasadas las 19:00 horas, tras la esperanza de que el caso sería canalizado a la gobernadora Rocío Nahle para intensificar la búsqueda.
Sin embargo, los vecinos fueron claros: si no hay resultados, volverán a las calles.
“Yo no me voy a rendir dijo la madre de Calin, quiero verlo otra vez, quiero abrazarlo. No me importa cuánto tenga que esperar, solo quiero que regrese.”
La desaparición de “Calin” ha conmovido a toda la ciudad. En tiempos donde la indiferencia parece ganar terreno, los habitantes de estas colonias recordaron que la solidaridad sigue viva y que el amor de una madre puede mover montañas… y hasta cerrar carreteras.






