MÉXICO NO SE VENDE, MÉXICO NO SE ENTREGA, MÉXICO SE DEFIENDE

Angeles González Ceballos

En el marco del 88 aniversario de la Expropiación Petrolera, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo encabezó la conmemoración desde una plataforma de PEMEX en Pánuco, Veracruz, acompañada por la gobernadora Rocío Nahle, autoridades civiles, militares y la presencia del ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas.

Ahí, la mandataria retomó una de las frases eje de su discurso —y del acto mismo— para dejar clara la línea política de su gobierno: “México no se vende, México no se entrega, México se defiende”, al subrayar que los recursos energéticos del país pertenecen exclusivamente al pueblo.

Durante su mensaje, evocó la decisión histórica tomada en 1938 por el presidente Lázaro Cárdenas del Río, quien expropió la industria petrolera en medio de presiones internacionales y la negativa de empresas extranjeras a reconocer los derechos laborales. Calificó ese momento como un acto de soberanía, valentía y amor por México.

Recordó también la respuesta solidaria del pueblo mexicano, que respaldó la medida con aportaciones simbólicas y materiales, consolidando así uno de los episodios más significativos de la historia nacional.

Sheinbaum destacó que, a partir de esa decisión, nació PEMEX como motor del desarrollo, financiando infraestructura, educación, salud y grandes obras. Sin embargo, reconoció que con el tiempo la empresa fue afectada por corrupción y privilegios.

En ese contexto, sostuvo que desde 1988 se impulsó un modelo neoliberal que debilitó deliberadamente a las empresas públicas, señalando que incluso “se necesitó un fraude electoral para garantizar el neoliberalismo en México”. A partir de entonces —dijo— se fragmentó la empresa, se facilitó la entrada de privados y se abandonó la capacidad de refinación.

Indicó que la reforma energética de 2013 representó el punto más crítico, al propiciar el endeudamiento de PEMEX y la entrega del sector, sin que se concretaran los beneficios prometidos.

Frente a ello, afirmó que con la Cuarta Transformación inició el rescate de la soberanía energética, mediante la reducción de la carga fiscal, el combate a la corrupción y la recuperación de la capacidad productiva del país.

Como ejemplo, mencionó la refinería Olmeca en Dos Bocas, la modernización del sistema nacional de refinación y la adquisición de Deer Park, acciones que han permitido avanzar hacia la autosuficiencia en combustibles.

Además, destacó que PEMEX volvió a ser una sola empresa tras la eliminación de subsidiarias, y que en el último año se ha reducido su deuda en un 13 por ciento, se ha avanzado en el pago a proveedores y se procesan diariamente alrededor de 1.3 millones de barriles de crudo.

No obstante, reconoció que persiste la dependencia del gas natural importado, que representa cerca del 75 por ciento del consumo nacional.

Finalmente, la Presidenta agradeció la presencia de Cuauhtémoc Cárdenas, a quien reconoció por su lucha histórica en defensa de la soberanía energética y la democracia, reiterando que el futuro del país pasa por no repetir los errores del pasado.

Deja un comentario