La 4T deberá re definir la forma en la cual aplica su proyecto de país

Víctor Barrera  

México sigue enfrentando una situación catastrófica, porque la famosa recuperación en forma de palomita no se dará en los próximos meses y esta será en forma de L, lo que significa que la recuperación de México y sus empresas será más prolongada de lo que estimaban  las autoridades y el gobierno federal. 

Esto pone a la población en general en foco amarillo, porque la recuperación de empleos será igual de prolongado, arrojando a más población a las líneas dela pobreza. 

Mientras que este gobierno siga esperando que los factores externos como  el T-MEC o las remesas sigan siendo el motor de sostenimiento de nuestra economía, la precariedad en las familias seguirá incrementándose, lo que  no es un buen augurio socialmente para la gente y políticamente para López Obrador y su partido tampoco. 

Sin embargo existen por lo menos tres opciones para evitar estos escenarios, pero se necesita que el gobierno federal tenga disposición a realizarlos o de lo contrario, el tan famosos proyecto de la 4T solo quedará en eso, solo un proyecto.  

El primero es que se apliquen estrategias económicas y fiscales para que las empresas mexicanas se mantengan a flote y puedan, verdaderamente, establecer una recuperación que  evite un mayor número de despidos y  se conviertan nuevamente en fuentes de empleo. 

Para aplicar estas estrategias, será necesario que  el gobierno federal se flexible y acuda a los organismos financieros internacionales por préstamos, con ello se romperá su tan famosa regla de no más endeudamiento, sin embargo será para el bien de la estructura productiva del país. 

Un segundo escenario es seguir con los despidos laborales, lo que significará que las estrategias empresariales se basaran en la  clasificación de sus capital, de cómo poderlo ocupar de manera más eficaz y por supuesto de un menor gasto, lo que implicaría que muchas de estas empresas pudieran aguantar algunos meses más, pero estarían al final de cuentas  sentenciadas al cierre, ante la falta de mayor venta de sus productos, de circulante para la compra de ellos y menor producción. 

 Esto es seguir con la estrategia del gobierno federal y como lo señalo alguna vez López Obrador, que “las empresas que tendrán que morir, morirán”, lo que en términos sociales significara mayor pobreza. 

El tercer escenario es  buscar una mayor cantidad de mercados para colocar los productos mexicanos, partiendo de que México es un país que tiene una buena cantidad de Tratados y Acuerdos comerciales, pero para enfrentar este escenario , se necesitara  mayor inversión por parte de las empresas, para poder competir con productividad, calidad y cantidad suficiente de productos. 

 Este último escenario nos remite nuevamente a que el gobierno  federal tendrá que salir a buscar capitales de inversión o financiamiento para la estructura productiva nacional. 

Estos escenarios también incluyen que el gobierno federal deberá re establecer sus prioridades en cuanto a proyectos de infraestructura con el objetivo de privilegiar la creación de un mayor  número de empleos, que por supuesto los crea la iniciativa privada. 

Si a estos escenarios de añadimos  un cambio en el gobierno de nuestro principal socio comercial que es Estados Unidos, es muy probable que López Obrador decida que lo mejor para el país sea  re organizar su proyecto de la 4T, porque hasta el momento solo ha dejado mayor desempleo, pobreza e inseguridad, además de una población molesta que podría endosarle el cheque de cobro en los próximos comicios del mes de junio del 2021. 

Y es que, frente al escenario que se espera en los próximos meses, será necesario que la 4T valore realmente la forma de  hacer política.

Deja un comentario