El pacto de extradición de Lozoya y los 5 mdd que pagó

Salvador García criteriohidalgo.comUna vez más quedó claro a quién responde y obedece el fiscal “autónomo”Alejandro Gertz Manero. Tras dos días de escándalo y de ignorar las críticas eindignación que causó la libertad de Emilio Lozoya para moverse sinrestricciones ni arraigo domiciliario por la ciudad, el fiscal sólo reaccionócuando el presidente López Obrador le pidió públicamente que proporcionarainformación sobre los privilegios de los que goza Lozoya y, en un escuetocomunicado, la FGR afirmó que el exdirector de Pemex “sigue bajo proceso”,que sí “ha presentado pruebas” de sus acusaciones a exlegisladores federales yque tiene de plazo hasta el 3 de noviembre para acreditar sus declaraciones ode lo contrario tendrá que responder ante la justicia por los procesos deOdebrecht y Agronitrogenados.Para que no quedaran dudas de dónde y con quién está la lealtad del fiscal, ladependencia salió a respaldar el endeble argumento del presidente que serefirió a las imágenes que captaron a Lozoya Austin cenando en un restaurantede lujo en las Lomas de ChapultepecCuriosamente, mientras sobrerreacciona al humor presidencial, Gertz Manerose escuda en su “autonomía” para no rendirle cuentas ni explicaciones a losmexicanos a los que, según la ley, debiera servir. No sólo porque no explica suscuestionadas actuaciones e investigaciones en contra de los 31 integrantes delForo Consultivo del Conacyt, o por qué encarceló a la hija política de suhermano fallecido o su muy cuestionada intervención “por abajo del agua”para apurar una denuncia local contra la familia Jenkins, con quienes tuvodiferencias cuando trabajó para ellos en la Universidad de las Américas dePuebla.Además, el fiscal tampoco ha explicado nunca en qué consiste el “acuerdo deextradición” que firmó con Emilio Lozoya Austin, con su padre Emilio LozoyaThalmann y con los abogados españoles que los representaron a ambos enaquel país al momento de que aceptó ser extraditado a México. Ese acuerdo,por el que la familia Lozoya pagó 5 millones de dólares, fue negociado porGertz Manero con los abogados del despacho Ilocad, propiedad del afamadojuez español, Baltasar Garzón.delitos. Ahí se establecieron las bases y el compromiso de la Fiscalía parafacilitarle todo a Lozoya, incluido el otorgamiento del criterio de oportunidad yla figura de “testigo protegido”, en el que se le dio además otra concesión: queno fuera sujeto de prisión o arraigo domiciliario, a pesar de que la gravedad delos delitos que le imputan lo ameritaba, y que solo se le monitoreara a travésde un brazalete electrónico que le impide salir de la Ciudad de México, pero nomoverse libremente, y la obligación de acudir a firmar cada 15 días ante el juezque lleva su caso.Sería bueno que el fiscal explicara a detalle qué y cómo fue que pactó conLozoya un trato de privilegios pocas veces dado a un acusado por la justiciamexicana, sobre todo cuando en el gobierno de la 4T, del que al final formaparte el fiscal con todo y su “autonomía”, se pregona todos los días que ya nose protege a corruptos y que “ya no hay impunidad”. Y como sabemos queGertz no va a explicar nada que se le pida desde la sociedad o los medios, puesojalá y a López Obrador se le vuelva a ocurrir ordenárselo al fiscal en sumañanera, que sólo así es como reacciona y obedece.

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