Hace tres años fue tomada esta fotografia por Cameron Frazier misma que se hizo viral por la belleza del momento capturado: un mariachi caminando en medio de una tormenta de nieve frente al reloj Steam, en calles de Vancouver: ahí, el hombre sostiene el estuche de su guitarra y con la cabeza baja, adornada con el característico sombrero de ala ancha, reta al crudo invierno de Canadá, el mariachi es @Alex Alegría
Un orgulloso oaxaqueño radicado en Vancouver Canadá se hizo viral gracias a una foto vestido de mariachi caminando bajo la nieve.
Él partió de su natal Tuxtepec a los 20 años de edad, debido a un intercambio académico en la escuela donde estudiaba turismo.
Sin embargo, ya ha pasado tiempo de eso debido a que Alex Alegría ya tiene 44 años, es casado y toca los miércoles y viernes en un restaurant de Vancouver.
Historia de un mariachi en Canadá
Como todo inmigrante su vida en el extranjero no fue fácil, primero llegó a trabajar en una fábrica de aluminio, haciéndolo caer en depresión pero después sacó fuerza de la nostalgia de su tierra y tradiciones que comenzó a cantar en las calles de Vancouver por las noches, hasta que se convirtió en una rutina que lo hizo feliz.
Después de 6 años viviendo allá, decidió fundar su propio grupo de mariachi al cual llamó Los Dorados, conformado por 12 músicos, 3 de ellos mexicanos (Jalisco y Nayarit) y los demás de Canadá, Polonia, Taiwan, Corea, China, Italia y Ucrania.
La trayectoria de la agrupación ya es de 17 años y han llegado a presentarse por varios estados de Canadá, Estados Unidos, así como en varias embajadas como China, Taiwan, India y Corea.
La foto de @Alex Alegría que se hizo viral
Esta icónica postal vemos a un mariachi caminando bajo una intensa nevada con su colorida traje rojo y blanco, este dice es en referencia a la bandera canadiense.
Los Dorados grababan un video promocional para conmemorar su 17 aniversario, sin embargo una fuerte tormenta los tomo por sorpresa y el director de cámara le pidió a Alex que caminara rumbo al reloj de vapor de Gastown.
El fotógrafo Cameron Frazier quizó hacer una toma del momento, resultando la imagen que le ha dado vuelta al mundo.