Alito y Osorio se reúnen en El día del Amor: beso, beso, beso…Cecilio Pérez Cortés

Acayucan, Ver.- Alejandro Moreno, “Alito” en la intimidad, y Miguel Osorio Chong, chinito me imagino le dicen de cariño, pactaron una reunión según ellos para limar asperezas.
Lo pudieron hacer ayer, mañana, la semana pasada, la misma tarde cuando llegó “Alito” a la casa embriagado de poder y pateando puertas, pero no, prefieren anunciar el encuentro para el martes 14, el Día del Amor y la Amistad.
De entrada les advierto no habrá divorcio, se quedarán como la vecina chismosa de la vecindad, con las ganas del morbo de ver otro pleito. El Día del amor es propicio para una reconciliación –con velitas y arrumacos incluidas- pero no para una separación por el momento.
Y es que “Alito” y “Chinito” eso asemejan con sus desplantes y aruñones mediáticos, una pareja tóxica que se odian por ratos, pero se necesitan la mayor parte del tiempo, co dependientes les llaman los sicólogos, no se aman, pero siguen juntos, según ellos por la familia –el PRI- y sus hijos –los priistas- pero no se dan cuenta que con su soberbia, orgullo y ego ya acabaron con lo poco que les quedaba de ese hogar.
No se dan cuenta que muchos de sus hijos ya abandonaron la casa, cansados de lo mismo, de las simulaciones de me voy, del te voy a correr y al final vuelven a lo de siempre, solo se importan ellos y agarran de rehenes a los “pobres chamacos” que ninguna culpa tienen pero están en la disyuntiva de tomar partido por papá y mamá.
Ha habido infidelidades. A “Alito” se le ha visto mucho a escondidas con una Morena, mientras que “Chinito” la semana pasada tuvo un “acostón” con una dama de Amarillo, dándole celos y picones a “Alito”.
En el día del amor tendrán su cena romántica, se reclamarán mutuamente los deslices y seguramente terminarán con un te amo, acuerdos pues, donde dejan fuera una vez a la familia.
De que seguirá la relación tóxica, delo por hecho, por lo menos hasta que alguien vuelva a coquetear por ahí.
Lo interesante de esta reunión del día del amor, es saber quién le afloja a quién.

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