El PRI de Veracruz en quiebra

 Místicos y terrenales/ Marco Aguiro

* Marlon corre a empleados del PRI y se queda con sus aviadores

* Su fiesta de cumpleaños costó 800 mil pesos pesos, pagados por el PRI

Marco Antonio Aguirre Rodríguez

Después de la fiesta de su cumpleaños, Marlón Ramírez soltó la fatal noticia: Estamos quebrados.

Era el anuncio de que el comité estatal del PRI de Veracruz por primera vez en toda su existencia, no tiene recursos para sobrevivir.

“Estamos quebrados, hay que correr a muchos”.

Fue la sentencia no escuchada por quienes habrían de perder su empleo en ese partido.

“Traéte la lista para marcar quienes se van”, son las palabras con las que la guadaña del desempleo se cernía sobre 39 empleados de confianza y por honorarios, precisamente los que saben el trabajo que se debe hacer, porque ya tenían carrera en sus puestos.

Por eso mismo no los habían quitado antes, porque además su sueldo era de los más bajos, inferiores a los 6 mil pesos mensuales.

Algunos de los despedidos tenían más de 22 años de servicio.

Y les mostraron la salida sin darles liquidación alguna.

Para la limpieza del edificio, se quedaron sólo con dos trabajadores.

Las oficinas están desoladas y no hay prácticamente actividades.

MARLON CORRE A EMPLEADOS DEL PRI Y SE QUEDA CON SUS AVIADORES

En la sede del PRI estatal, entre los empleados, corría la esperanza de que no hubiera despido, que la relación directa que Marlon Ramírez tiene con el secretario de Gobierno, Eric Patrocinio Cisneros Burgos, se tradujese en un flujo de dinero que permitiera mantener al partido a flote, con todo su personal.

Ahora, cuando los despidos se han hecho efectivos, los empleados, tanto los que salieron como los que se quedaron, tienen la sensación de que ese flujo de recursos sí existe pero se queda todo en manos de Marlon y de su círculo muy cercano y que también le sirve a Eric Cisneros.

Percepción de trabajador que ve en peligro su ingreso y que mira con recelo como el jefe, los jefes, están en muy buenas condiciones.

La declaración de Marlon sobre la quiebra se dio una vez que se hizo efectivo el recorte de prerrogativas al partido en un 50 por ciento.

Por eso detuvo el pago de la nómina a quienes no son del circulo cercano a partir de enero de éste año.

Pero los que no han sido afectados son 83 aviadores que mantiene. Entre los cesados, aseguran quienes ahora están afuera, se encuentran 8 personas excolaboradores de Américo Zuñiga, a los cuales Marlon Ramírez también sacó aprovechando la coyuntura.

Si los 83 aviadores que permanecen hicieran presencia en el partido, el edificio estaría ocupado y tendría vida, no sería un cascarón en el que los pasos resuenan en el silencio producto de la poca presencia humana.

Ahí, por la mañana solo trabaja una tercera parte de los empleados; por la tarde no hay actividades para ahorrar luz.

Marlon Ramírez ya ni se presenta por el PRI, en parte para que no le reclamen, si no que atiende los asuntos del partido en su oficina del Congreso del Estado, una de las mejores, asignada por su “buena relación” con el alfil de Cuitláhuac García en el Congreso, Juan Javier Gómez Cazarin.

Para los despedidos, la incertidumbre y la zozobra.

Para Marlon y su grupo, las cosas siguen igual.

Para quienes perdieron su empleo, no.

SU FIESTA DE CUMPLEAÑOS COSTÓ 800 MIL PESOS PESOS, PAGADOS POR EL PRI

Entre los que salieron corre la versión, de acuerdo con comentarios hechos por personal de la misma Secretaria de Finanzas del PRI estatal, que la fiesta para celebrar el cumpleaños de Marlon Ramírez el pasado 14 de enero, tuvo un costo de 830 mil pesos.

Dicen quienes asistieron que sobraron lugares en donde fue la fiesta, que hubo mesas vacias, que el salón quedó muy grande.

Pero también aseguran los asalariados y extrabajadores del PRI, que la fiesta costó 830 mil pesos, los cuales fueron pagados por el partido.

Y para completar el gasto, por eso recortaron aguinaldos y compensaciones al personal, en diciembre, además de la suspensión de pagos de las dos primeras quincenas de enero.

Marlon Ramírez declaró que los gastos de la fiesta fueron cubiertos por su esposa y sus padres.

Pero los asalariados priistas no le creen, sobre todo porque aseguran que se vieron los pagos hechos.

Bueno, eso sería muy fácil de resolver, mostrando la balanza contable del PRI estatal para corroborar ingresos contra egresos y Marlon Ramírez se lo podría mostrar a otros priistas, para que el asunto quede en familia.

Lo que sí, es que el personal del PRI, al igual que muchos priistas que asistieron y que se negaron a ir al festejo, piensan que la fiesta fue un acto promocional de Marlon Ramírez, porque en abril termina su periodo y quiere hacer lo mismo que Alito en la dirigencia nacional: dar un golpe de timón para con artimañas quedarse en la dirigencia estatal hasta el 2024.

Total, el ejemplo ya está puesto y tendría el beneplácito del mismo Alito.

Dicen, que Marlon lo que quiere es negociar dos lugares en la lista plurinominal del Senado, uno para él y otro para Anilu Ingram.

Pero para eso primero presentarán la terna de sus candidatos para la gubernatura en 2024: Héctor Yunes, Anilu Ingram y el mismo Marlon.

Ese es el futuro que Marlon quiere para sí.

Y el presente y el futuro que le da a los trabajadores despedidos del PRI estatal.

Esa es la clase de supuesto gran místico que tienen en el PRI estatal.

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