La pobreza no ha bajado sustancialmente en 20 años y una de sus causas principales se produce desde el mundo del trabajo con el pago de muy bajos salarios, advierte un estudio realizado por la organización de Acción Ciudadana Frente a la Pobreza.
A nivel nacional, el porcentaje de personas en situación de pobreza creció entre 2018 y 2020, al pasar de 41.9% a 43.9%, según un informe del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval).
- Es decir que, en esos dos años, otros 3.8 millones de personas se ubicaron en situación de pobreza, expuso José Nabor Cruz, secretario ejecutivo del Coneval, al presentar el Informe de Evaluación de la Política de Desarrollo Social 2022.
- En 2018, 51.9 millones de personas vivían en pobreza y para 2020 la cifra subió a 55.7 millones de personas.
La población en situación de pobreza extrema fue la que aumentó en mayor medida, al pasar de 7% (8.7 millones de personas) en 2018 a 8.5% (10.8 millones de personas) en 2020.
- Desde 2008, la carencia por acceso a la seguridad social ha sido la más frecuente entre la población mexicana, ya que una mayor proporción de la población la padece. Sin embargo, disminuyó ligeramente entre 2018 y 2020, al pasar de 53.5% a 52%.
Pero la carencia por acceso a los servicios de salud aumentó en el mismo lapso, al registrar a 16.2% de la población en 2018 con esa falta y 28.2% en 2020.
El rezago educativo también creció de 19% en 2018 a 19.2% en 2020.
- El covid y la ineficacia de programas sociales: “Tristemente, no hay sorpresa. El impacto de la pandemia fue muy duro”, dijo en la presentación del informe Santiago Levy, exsubsecretario de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).
Los resultados del informe del Coneval, explicó, muestran que la pandemia impactó severamente a México porque las autoridades dieron una “respuesta más tímida” que otros países y porque el sistema de salud nacional es disfuncional.
A esto se suma que, en vez de proteger a la población con seguridad social, la política pública se ha enfocado en transferir dinero a las personas a través de programas sociales.
“Las transferencias son importantes, pero complementarias. Sustituimos esta cobertura con transferencias. No tenemos un aseguramiento social funcional y compensamos con eso”, subrayó el también investigador en Brookings Economic and Social Policy in Latin America Initiative.
Pese a que los programas sociales, prioritarios para el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador registran ineficacias, sin esas transferencias, la población en situación de pobreza habría aumentado en mayor proporción durante 2020 debido a la pandemia, afirmó el titular del Coneval.
El problema de las transferencias monetarias es que han dejado de llegar a las poblaciones más pobres porque los programas sociales se han universalizado y no toman en cuenta problemas focalizados, agregó John Scott, profesor-investigador de la División de Economía del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE).
Aunque los recursos de los programas sociales han aumentado considerablemente, expuso, esto representa un esfuerzo modesto para los niveles de pobreza de México.
“El tema es cómo hacer que funcionen en forma integral y lleguen a los más pobres”, apuntó.
- Ricos reciben más apoyos sociales: Los apoyos sociales, entregados por el gobierno de la 4T, se multiplicaron para los sectores más ricos del país; mientras que la pobreza laboral –donde no hay ni para comer– sumó a 2.2 millones de mexicanos en solo tres meses.
El Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) informó que el ingreso de las personas más adineradas del país, proveniente de los programas sociales –como la pensión universal de adultos mayores– se disparó hasta más de cuatro veces en dos años.
Reportó que, para este último sector –ubicado en el décimo decil de la población– la aportación de los apoyos gubernamentales se disparó de 0.7% a 3.2% de su ingreso total, entre 2018 y 2020; con un salto de 4.57 veces al arranque de la 4T.
Indicó que los mexicanos del noveno decil –o segundo sector poblacional con mayores recursos– reportaron que la proporción de su ingreso, pagada por los programas sociales, subió de 3.1% a 10.2%; es decir, 3.29 veces.
Mientras que en el octavo y séptimo decil –que integra la clase media– el mismo beneficio social aumentó de 6.8% a 15.4% y de 10.7% a 18.8% de su ingreso total, respectivamente, durante el periodo de referencia.
A través del Informe de Evaluación de la Política de Desarrollo Social 2022, el Coneval refirió que las personas del primer decil, con la población más pobre, reportaron que –para ellos– los apoyos sociales sufrieron un recorte severo.
Ello, debido a que en este sector la aportación económica de los programas sociales se desplomó de 65% a 52.7% de su ingreso mensual per cápita, durante los primeros dos años de del gobierno actual, de 2018 a 2020.
- El organismo advirtió que la historia no es diferente en el segundo decil; cuyos integrantes sufrieron una baja considerable en la proporción de recursos obtenidos mediante apoyos oficiales: de 43.2% a 40.1%.
En tanto que, para el resto de los deciles de la población, del tercero al sexto, se reportaron incrementos de dos a seis puntos porcentuales, en la tasa de recursos provenientes de los apoyos entregados por los programas del gobierno federal.
Entre menor sea el número del decil de la población, menor es su capacidad económica; y entre más alto sea, mayor es la capacidad de ingresos o disponibilidad de riqueza.