- Buscan a Bravo Torra, E.U ya le quitó la VISA
CDMX.-El golpe asestado por la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) y la Fiscalía General de la República (FGR) contra una red criminal dedicada al huachicol fiscal cimbra los cimientos de una de las estructuras empresariales más poderosas y polémicas de Veracruz, trasciende la noche de este viernes, la detención de Roberto Pérez Martinez, por ser parte de la red de huachicol fiscal que vende combustible robado y además evade impuestos.
El empresario habría sido detenido en un operativo conjunto que realizaron integrantes de la Fiscalía General de la República y de la Secretaria de Seguridad Pública SSP.
Aunque la SSP no ha emitido el comunicado oficial, trasciende que también se busca al empresario Gilberto Bravo Torra ya que dentro de las ordenes de captura de 43 empresarios, se encuentra la de este personaje que todo mundo sabe, fue prestanombres de un ex gobernador del PRI que recién falleció y que heredó a sus hijos ahora dueños del partido Verde Ecologista, un imperio de mas de 150 centros de distribución de gasolina, solo en el estado de Veracruz.
Los regenteadores del partido Verde Ecologista en el estado de Veracruz, tiemblan al pensar que podría derrumbarse este negocio que manejan desde hace años y que les reditúa ganancias multimillonarias pues llevan muchos años vendiendo «huachicol» en la cadena de gasolineras que operan solo en el estado de Veracruz.
La detención de 14 empresarios, marinos y funcionarios, anunciada por Omar García Harfuch, no solo exhibe la magnitud del saqueo al erario mediante el robo de gasolinas y diésel, sino también la fragilidad de un modelo de poder construido al amparo de la complicidad entre autoridades y delincuencia.
Entre los nombres que hoy circulan en los partes informativos del gobierno federal resalta el del oaxaqueño avecindado en Veracruz, Gilberto Bravo Torra, un hombre cuya historia retrata con crudeza el ascenso meteórico que solo es posible en un sistema corroído por la corrupción y la alianza con las bandas delincuenciales.
Gilberto Bravo Torra, originario de Tuxtepec, Oaxaca, inició en los años 90 cuando era un simple vendedor de seguros de medio pelo en los tiempos previos al gobierno de Fidel Herrera Beltrán. Su salto hacia el mundo empresarial y volverse en millonario no obedeció a la innovación, ni al esfuerzo genuino, sino al privilegio de la cercanía con el poder político, en calidad de prestanombres.
De la nada, cuando llegó Fidel Herrera pasó a convertirse en líder de los gasolineros veracruzanos y dueño de una red impresionante de estaciones de servicio (más de 150 estaciones), y empresas vinculadas y no vinculadas al negocio de los hidrocarburos donde lavaba el dinero que obtenía de sus operaciones ilícitas con el huachicol robado que distribuía en sus gasolineras.
Hoy, ese imperio se tambalea ante la caída de toda la red delincuencial a la que pertenecía y protegía Bravo Torra. Pues como ya vimos parte de ese cartel operaba con gente relacionada con Veracruz como el caso del ex juez de distrito Anuar González y el brazo derecho del es fiscal en tiempos de Javier Duarte, Luis Ángel Bravo, también ex fiscal Climaco Aldape Utrera, señalado de ser el líder del Cártel del Huachicol,
El operativo conjunto que permitió las detenciones en Tampico revela no solo una red sofisticada para el robo y comercialización ilícita de combustible, sino también la manera en que empresarios como Bravo Torra construyeron fortunas inexplicables, siempre bajo el manto protector de autoridades complacientes y, en muchos casos, con la participación activa de grupos criminales.
Para Veracruz, este escándalo es una llamada de atención. No se trata de un hecho aislado, sino de la evidencia de cómo el negocio de las gasolinas ha sido un terreno fértil para el lavado de dinero, la evasión fiscal y el financiamiento paralelo de campañas políticas.
El caso de Bravo Torra es apenas la punta del iceberg de un fenómeno que hunde sus raíces en los años de mayor descomposición institucional.
La crisis que atraviesa esta red de empresarios gasolineros no solo desnuda sus vínculos con el huachicol fiscal, sino también la necesidad urgente de limpiar un sector que durante demasiado tiempo fue terreno de impunidad.
Estados Unidos ya comenzó a actuar y meses atrás le canceló la VISA para ingresar al País a Gileberto Bravo Torra, así como a todos sus familiares (llamados en Veracruz la Familia Peluche) por sus extravagancias y derroche de dinero, cuando años atrás no tenían nada. Por lo que la entrada a Estados Unidos les ha sido negada pese a los lujos que en el vecino país posee la Familia Bravo Vera, departamentos de lujo en Miami, Nueva York, Vail, Los Ángeles, autos de lujo, aviones privados, yates y casas, así como cuentas bancarias millonarias que dentro de poco les serán confiscadas por las autoridades mexicanas en colaboración con el gobierno estadounidense.
Por lo pronto ahora vendrá la acción de la justicia en México, donde se espera que Bravo Torra y todos sus cómplices caigan uno tras otro en las próximas horas.
Clave el abogado RODOLFO REUS en escándalo de Huachicol Fiscal, estafó con documento apócrifo de la FGR.
Además de los 43 empresarios del sector hidrocarburos que enfrentan órdenes de aprehensión por el caso de «huachicol fiscal», el foco de la investigación se dirige ahora hacia el abogado Rodolfo Reus Medina, originario de Córdoba, Veracruz, quien es señalado de haber perpetrado un millonario fraude en contra de algunos de los implicados.
De acuerdo con las investigaciones, Reus Medina habría engañado a varios de los empresarios actualmente detenidos al prometerles conseguir para ellos una «determinación de no ejercicio de la acción penal», un documento que supuestamente los liberaría de todos los cargos.
La estrategia del litigante fue, presuntamente, elaborar un documento apócrifo que imitaba los formatos de la Fiscalía General de la República (FGR) para hacer creer a sus clientes que el archivo estaba cerrado. Por este fraude, se afirma que Reus Medina cobró la friolera de 10 millones de pesos a cada uno de los «beneficiados».
La sorpresa para sus clientes fue mayúscula cuando, lejos de obtener su libertad, fueron detenidos e ingresados a prisión, lo que dejó al descubierto el presunto engaño.
El abogado se habría metido en una seria complicación legal al fabricar dicho documento oficial de manera falsa. Las autoridades federales ya investigan su participación en estos hechos, que podrían derivar en nuevas órdenes de aprehensión.
El caso del «huachicol fiscal» continúa su curso, con las 43 órdenes de captura giradas contra empresarios, entre los que destacan varios originarios de Veracruz, como Gilberto Bravo Torra (Veracruz) y Roberto Pérez (Coatepec), quienes ahora enfrentarán a la justicia federal y al caer estos, podrían derrumbarse varios negocios de políticos herederos del IMPERIO DE LA CORRUPCION.
Cabe destacar que el gobierno federal trae en la lista a otros empresarios de Veracruz dueños de gasolineras de Coatzacoalcos, sur de Veracruz. Estos empresarios operan con la venia de personajes que actualmente operan en el gobierno del estado, donde se les brinda protección. También estarían en la lista de los que venden huachicol robado y tienen negocios con el poder.
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