Por Andrés Chapulco
A LA OPINIÓN PÚBLICA, MEDIOS DE COMUNICACIÓN Y MAESTROS DEL ESTADO DE VERACRUZ.
La Subsecretaría de Educación Media Superior y Superior (SEMSYS) se ha convertido en un foco de atención por las denuncias de acoso y corrupción que ya pesan sobre la Secretaría de Educación de Veracruz. Ahora, nuevas evidencias revelan un esquema de privilegios, plazas cuestionadas y movimientos financieros que podrían significar un quiebre institucional.
El primer punto, es el salario y doble beneficio de Marcelo, colaborador particular del subsecretario. Con un ingreso de 37 mil pesos mensuales y, además, una plaza administrativa asignada a nombre de Sabrina, el caso expone un uso discrecional de recursos públicos que no pasa inadvertido.
El segundo punto, tiene que ver con la creación de puestos no autorizados. Un analista administrativo, sin aval de la SEV, fue reubicado como “consultor académico”. Se suma la figura de José Ángel, asesor académico que tampoco aparece en la plantilla oficial. Lo grave es que este mismo funcionario acumula nombramientos: dirige la “Constitución Sabatina” y tiene cargo en el SESVER. ¿Cómo se permite la duplicidad de funciones en un esquema que debería ser transparente?
El tercer punto, es el uso de un vehículo en comodato para actividades de SEMSYS. La pregunta es inevitable: ¿está contemplado en el Reglamento Interior de la Secretaría de Educación? Si la SEV es responsable de proveer recursos, este comodato podría ser un exceso administrativo que se mueve en la opacidad.
El cuarto punto, abre un tema delicado: las discordancias financieras. Movimientos de nómina sin visto bueno de la SEV y ajustes administrativos que carecen de transparencia. El ORFIS tendría que intervenir, pues la falta de controles internos puede traducirse en desvíos.
El quinto punto, se enfoca a la composición de la plantilla: alrededor del 85% proviene del extinto IVAI. Este dato, lejos de ser menor, podría derivar en observaciones de contraloría y pone en entredicho la legitimidad de las contrataciones.
Como dato adicional, trabajadores señalan que un ex enlace administrativo con carpeta de investigación abierta ya labora en SEMSYS, lo que cuestiona de nuevo los filtros de integridad y selección.
En conjunto, estas evidencias revelan un patrón: plazas infladas, duplicidad de funciones, comodatos dudosos y vínculos con personajes investigados. Lo que parece un organigrama académico se transforma en un tablero político-financiero donde los intereses particulares pesan más que la misión educativa.
Hoy SEMSYS se encuentra en la mira. La sociedad y la comunidad educativa esperan respuestas: ¿quién avala estos movimientos?, ¿qué controles se aplican?, ¿quién se beneficia de este entramado? No se trata de rumores: hay testimonios, nombres y documentos. Y cada silencio oficial, cada omisión de la autoridad, solo profundiza la desconfianza en una institución que debería ser pilar de la educación, no botín político.
Hacemos un llamado a la gobernadora Rocío Nahle García, a la secretaria de Educación Claudia Tello a tomar decisiones y colocar gente competente que no tenga un pasado corrupto y con señalamientos de acoso laboral, magisterio no se merece estas decisiones, urge una limpia total en la SEV, analizando los puestos por resultados, por propuestas, por toma de decisiones, no por el compadrazgo, ni la burocracia de oficina YA BASTA, HASTA CUANDO TENEMOS QUE SOPORTAR ESTAS ACCIONES ABSURDAS….
MAESTROS CONTRA LA CORRUPCIÓN EN VERACRUZ.