Los Yunes arman un zafarrancho en conocífo restaurante de la ciudad de México

(CBMNoticias) . – La noche del miércoles 23 de septiembre, el restaurante Velaria en Presidente Masaryk fue escenario de un espectáculo que ni en el Senado se atreven.

En una mesa de lujo, los Yunes y sus hijos, muy cómodos… bueno, cómodos ellos, porque al resto del lugar los traían hartos: altaneros, groseros, con ese tonito de “yo mando aquí” que ni a los meseros les perdonaron.

Más al fondo, tres comensales discretos. Todo iba en calma hasta que, al levantarse para irse, uno de ellos —abogado de profesión— volteó y, directo al pecho, lanzó el misil: “¡Traidor!”.

En segundos, el comedor se transformó en ring:

•Miguel Ángel Yunes Linares e hijos se soltaron a Patadas por la espalda e insultos a mis amigos.

•Golpes contra dos de mis amigos.

•Los capitanes y meseros en plan bomberos apagafuegos.

La situación escaló tanto que el personal tuvo que encerrarlos dentro del restaurante para que mis amigos pudieran escapar, porque afuera los esperaba un ejército de guaruras. Y menos mal que los guaruras ni se enteraron del pleito, porque si no, Masaryk habría terminado en zona de guerra.

Lo que queda claro, después del sainete: los Yunes no solo cargan escoltas como si fueran virreyes, sino que además confunden un restaurante con su rancho y a la gente con sus peones.

Indignación final: ¿De verdad estos son los políticos que queremos? Porque lo único que demostraron esa noche fue soberbia, abuso y violencia.

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