- Traiciona la confianza de Alfonso “PICOLO” Marín, a los fortinenses y al partido naranja al no estar afiliado a MC
VIOLÓ LA LEY ELECTORAL Y PENAL AL FALSEAR SU RESIDENCIA Y NO SEPARERSE DEL CARGO PÚBLICO COMO LO MARCA LA LEY.
Juan Meza. //El Moro.
Fortín, Ver.- Donde Jesús Flores Vázquez se para es repudiado por su falta de ética y honradez y ha puesto en entredicho la integridad de nuestras instituciones democráticas.
El Moro , chismoso de la verdad a denunciado y demostrado que este personaje ha incurrido en violaciones flagrantemente evidentes a las disposiciones del Organismo Público Local Electoral (OPLE) al falsear su residencia y, aun así, también de no renunciar en tiempo y forma para participar en las pasadas elecciones a su cargo en el Ayuntamiento de Córdoba, actuando en abierta contraposición a lo establecido en la Constitución Política del Estado de Veracruz.
Antonio Pulido Tejeda, ampliamente conocido en Fortín como Toño Marbella, ha presentado una demanda de juicio de protección a sus derechos políticos electorales, denunciando las irregularidades que rodean a Flores Vázquez.
La ley, implacable en su claridad, establece que para ocupar un cargo edilicio es requisito ser ciudadano veracruzano en pleno ejercicio de sus derechos y haber residido efectivamente en el municipio durante, al menos, tres años previos a la elección. Sin embargo, como su ya conocido proceder obscuro y deshonesto, Jesús Flores Vázquez consumó un fraude a la construcción política del estado de Veracruz que resulta inaceptable.
A pesar de la abrumadora evidencia que expone la falsificación de documentos para validar su supuesta residencia en Fortín, Jesús Flores Vázquez se aferra a la regiduria que obtuvo gracias a Alfonso “Picolo” Marín Delfín.
Este fascineroso cordobés continúo ejerciendo sus funciones y cobrando su salario aún después de las elecciones, como si nada de esto sucediera a su alrededor.
Esta actitud, desafiante y provocadora, no solo es un agravio a la ley, sino también un insulto a los ciudadanos que claman por un gobierno transparente y honesto.
Lo más grave de esta situación es que, al falsear su residencia, Jesús Flores Vázquez no solo ha engañado al OPLE, sino que ha defraudado la confianza de Alfonso Efraín Marín Delfín, y más aún, de todos los fortinenses. Se ostenta como un militante activo de Movimiento Ciudadano, cuando la realidad es que, hasta el día de hoy, no figura en el padrón de militantes del partido fundado por Dante Alfonso Delgado Rannauro.
La complicidad que parece existir entre otros actores políticos y funcionarios en este entramado de corrupción plantea serias dudas sobre la capacidad de las autoridades del OPLE para salvaguardar la integridad del proceso electoral en nuestra entidad.
La situación demanda una respuesta contundente y castigo ejemplar de los organismos responsables, que deben actuar con firmeza y urgencia para restaurar la confianza de la población en sus instituciones.
Los ciudadanos de Fortín no pueden seguir siendo testigos mudos de actos que menoscaban la democracia y el derecho al voto. La historia de esta comunidad exige claridad y justicia, porque la corrupción no puede ser el camino que pavimente la política.
Es hora de que se tomen acciones concretas para frenar esta ola de impunidad y garantizar que se haga justicia frente a las transgresiones cometidas por quienes se creen intocables.
La lucha por la transparencia y la dignidad en el servicio público debe continuar hasta erradicar la corrupción que personas sin solvencia moral como Jesús Flores Vazquez menos caben las instituciones del Estado de Veracruz.





