La Opinión del Sureste
Xalapa, Ver.- La maestra Rosalba Valencia Cruz, quien según sus conocidos y viejos militantes de Morena opinan que toda su vida fue priísta y corría a los perredistas que iban a su casa a buscar a su marido el doctor Manuel Aburto Bandala, tuvo que sacrificarse y dejar su glamour para simular una lucha social que nunca ha tenido en la izquierda y ver así coronadas sus ambiciones de ser diputada federal y hoy en día subsecretaria de Educación en el gobierno de Rocío Nahle.
Oportunista como la mayoría de quienes se han reelegido, y que desde el 2018 que ganó López Obrador la presidencia de la república están enquistados viviendo del presupuesto, Rosalba Valencia ha sido muy desobligada e irresponsable en los encargos que ha desempeñado.
Minatitlecos cuestionados sobre su desempeño en la función pública la reprueban y fustigan el desdén social que siempre ha demostrado. Actualmente sigue siendo una “Subsecretaria florero” en el gobierno del estado, una funcionaria muy indolente, dicen, “que no arregla ni donde se acuesta”.
El cuestionamiento ciudadano es para la gobernadora Rocío Nahle: Con todos estos antecedentes y esta nula productividad como funcionaria, ¿la seguirá manteniendo en su gobierno?
No es de extrañarse que en los planes de Rosalba Valencia esté buscar la candidatura para la alcaldía de su pueblo Minatitlán y por eso le conviene estar en el equipo de Rocío, a quien solo ha utilizado para sus aviesos planes.