De la redacción
Fortín, Ver.- La entrega-recepción en el Ayuntamiento de Fortín comenzó el pasado 25 de diciembre, pero lejos de desarrollarse con transparencia, el proceso se ha convertido en un escenario de opacidad y favoritismos.
Durante la ausencia de Alfonso “Piccolo” Marín Delfín jueves y viernes, el regidor electo Jesús Flores Vázquez asumió el control total, bloqueando información, impidiendo el trabajo periodístico y tomando decisiones sobre áreas críticas del municipio.
Fuentes internas señalan que solo ha limitado el acceso a documentos, inventarios y registros al mismo personal del presidente electo, sino que además está incorporando a funcionarios vinculados al gobierno morenista de Córdoba, cuestionados por corrupción, para ocupar posiciones estratégicas en Fortín. Estas acciones generan dudas sobre la intención real detrás del control que ejerce sobre la entrega-recepción y ponen en riesgo la transparencia del próximo gobierno.
A través de redes sociales, Marín Delfín ha intentado proyectar orden, informando sobre la revisión de dependencias como Desarrollo Humano, Bibliotecas, Casa de Cultura, Turismo, Instituto de la Juventud y COMUDE, así como del cierre temporal de la Unidad Deportiva “Eliézer Morales”. Sin embargo, su ausencia en momentos clave ha dejado la supervisión completa en manos de Flores Vázquez, quien ha mostrado una clara intención de manejar la información a su conveniencia.
El calendario oficial contempla la entrega-recepción hasta el 31 de diciembre, revisando Sindicatura, regidurías, Secretaría, Tesorería, Seguridad Pública y demás áreas del Ayuntamiento. Aun así, la ciudadanía no puede conocer avances ni posibles irregularidades debido a la negativa del regidor electo a proporcionar información, ni siquiera sobre aspectos menores del proceso.
La situación evidencia que, lejos de garantizar transparencia, el funcionario antes referido busca consolidar su poder dentro del Ayuntamiento de Fortín, mientras incorpora personal con antecedentes cuestionables, dejando al descubierto la fragilidad y el control parcial del presidente electo, Alfonso Marín Delfín.
