Denuncian presuntos actos de corrupción en COBAEV y CONALEP
Xalapa, Ver.— Cuando el discurso oficial habla de austeridad, transparencia y “cero corrupción”, en los pasillos del COBAEV y el CONALEP parece que el negocio sigue viento en popa. Al menos así lo exhibe el empresario del sur de Veracruz, David Abdalá Fernández, quien destapó una presunta red de corrupción y fraude que apunta directamente a Lorena Martínez Cabrera, directora general del COBAEV, y Miguel Hernández Linares, director del CONALEP.
Con documentos en mano, Abdalá Fernández narró cómo fue presuntamente defraudado tras ser enganchado en diciembre de 2024, cuando —por intermediación de Miguel Hernández— conoció a Lorena Martínez Cabrera. El pretexto: prestar servicios al Instituto Tecnológico Superior de Coatzacoalcos, donde, según le dijeron, había gastos “que no podían cubrirse de otra forma” y requerían proveedores externos.
El empresario aceptó. Grave error.
A petición expresa de Lorena Martínez, realizó la venta de equipos de cómputo y accesorios, facturando a través de distintos proveedores. Además, rentó 14 equipos de impresión y fotocopiado, con una renta mensual de 1,500 pesos por equipo, más costos por impresión: $1.50 a color y $0.50 en blanco y negro, todo debidamente facturable.
El problema vino después.
Cuando Abdalá Fernández se disponía a emitir la factura por los servicios prestados, Lorena Martínez le informó que ya existía una factura de “otro proveedor” y que ella misma se encargaría del tema. Fue ahí cuando el empresario descubrió el presunto truco: se estaba facturando más de lo que realmente se consumía, mientras a él solo le pedían imprimir los contadores y entregarlos a la encargada de Recursos Materiales.
Resultado:
—El trabajo sí se hizo.
—Las impresoras sí se usaron.
—Pero el pago nunca llegó.
Peor aún, por instrucciones directas de Lorena Martínez Cabrera, el COBAEV dejó de pagarle, bajo el argumento de que “ya se había facturado por otro lado”. El empresario quedó endeudado con las impresoras y con un contrato que nunca se cumplió.
El contrato de arrendamiento, firmado el 03 de enero de 2025, entre el Instituto Tecnológico Superior de Coatzacoalcos y la empresa representante para la renta de equipo multifuncional, quedó en letra muerta. Abdalá Fernández exhibió copias del documento y las series de los 12 equipos rentados, entre ellas:
G987XC57861, G987XC58176, G988X263636, G989X110109, G987X128472, G988XC60521, G987X126921, E175M760325, C727M810664, HPMGAA98, HPDABD84 y SMG88715.
Ante el tamaño del presunto fraude, el empresario pidió la intervención directa de la gobernadora Rocío Nahle, para frenar lo que calificó como un saqueo descarado de recursos públicos, convertido ya —según sus palabras— en práctica común dentro del COBAEV y el CONALEP.
Y es que el historial tampoco ayuda a los señalados.
En el COBAEV, Lorena Martínez Cabrera arrastra señalamientos por la venta de plazas hasta en 400 mil pesos, con la presunta complacencia de la eterna lideresa sindical Erika Ayala, además del escándalo por los 110 millones de pesos obtenidos a través de los seguros de los trabajadores, justo antes de que la gobernadora Nahle centralizara las aseguradoras.
Por su parte, Miguel Hernández Linares no llega limpio: pesan sobre él acusaciones de acoso sexual y corrupción, acumuladas durante su paso por los tecnológicos de Alvarado, Jesús Carranza, Nanchital y la Universidad Tecnológica del Sureste de Veracruz.
Mientras tanto, el discurso oficial habla de limpiar la casa.
Pero los recibos, las facturas y los contratos dicen otra cosa.
La pregunta es simple:
¿Habrá consecuencias… o solo cambio de tapete para seguir escondiendo la basura
