TUXPAN, VERACRUZ – La noche de este miércoles, el gremio periodístico de la zona norte del estado fue sacudido por la detención arbitraria, incomunicación y agresión física sufrida por el periodista Samuel Hernández Reyes, director del portal Tuxpan Informativo.
Los Hechos: De una “infracción” al abuso policial
Lo que inició como una supuesta detención por infracción de tránsito, derivó en cuatro horas de violaciones sistemáticas a los derechos humanos del comunicador. Según relató el propio Hernández Reyes, tras ser interceptado, fue trasladado a las instalaciones de la Policía Estatal, donde permaneció esposado e incomunicado.
Durante el tiempo que estuvo bajo custodia de la fuerza estatal, el periodista denunció haber sido golpeado por los elementos policiacos. Las agresiones no fueron solo físicas; Hernández señaló que los oficiales intentaron en repetidas ocasiones incriminarlo en delitos falsos, buscando fabricar pruebas que justificaran su retención.
Al no lograr cuadrar un delito grave, fue recluido en una celda de la Policía Municipal. En este lugar, lejos de recibir un trato conforme a la ley, fue objeto de burlas y humillaciones relacionadas directamente con su actividad profesional como periodista.
Samuel Hernández, quien cuenta con una amplia trayectoria en medios de relevancia nacional y regional como Grupo Milenio, La Opinión y El Heraldo de Poza Rica, logró recuperar su libertad después de cuatro horas gracias a la intervención de amistades y colegas que presionaron por su liberación.
Al salir, el comunicador se encontró con que su vehículo no solo fue enviado al corralón de manera injustificada, sino que fue desvalijado bajo el resguardo de las autoridades.
En un video difundido a través de sus redes sociales, Hernández Reyes lamentó profundamente el clima de inseguridad y persecución que se vive en el estado:
”Hoy en Veracruz a los periodistas se nos trata como delincuentes, mientras que quienes verdaderamente actúan al margen de la ley reciben abrazos y no balazos”, sentenció el comunicador.
Hasta el momento, ni la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) ni la Comisión Estatal para la Atención y Protección de los Periodistas (CEAPP) han emitido un posicionamiento oficial que garantice justicia por el robo de las autopartes y la agresión física contra el periodista.