- En Fortín, la crisis ya no se oculta: se grita desde los pasillos del Palacio Municipal.
Información de Jorge Luna//tinta fuerte
Fortín de las Flores, Ver. – Una grave crisis laboral se vive al interior del Palacio Municipal luego de que decenas de trabajadores denunciaran haber sido despedidos sin previo aviso, sin liquidación y, en algunos casos, sin notificación formal. La situación ha generado indignación entre empleados y ciudadanos, quienes señalan directamente al alcalde Alfonso Marín, conocido como “Picolo”, y a su Oficial Mayor, Martín García Limón, como responsables de ejecutar los recortes.
De acuerdo con testimonios recibidos, los despidos comenzaron a partir del 13 de febrero y tan solo en las últimas horas habrían sido cesados al menos diez trabajadores más, dejando a varias familias en total incertidumbre económica.
Despidos arbitrarios y salarios pulverizados
Los trabajadores afectados denunciaron una serie de irregularidades que exhiben un presunto abuso administrativo:
Despidos sin aviso previo: Personal que acudió a cobrar su quincena fue informado en ventanilla que ya no formaba parte de la nómina municipal.
Recorte salarial generalizado: A quienes permanecen laborando —coordinadores y auxiliares— se les habría reducido el salario a alrededor de 4 mil 790 pesos quincenales, monto considerado insuficiente para cubrir necesidades básicas.
Operativo con responsables claros: Los señalamientos apuntan a que el Oficial Mayor, Martín García Limón, es quien ejecuta las bajas, mientras que Heriberto Martínez, secretario del Ayuntamiento, sería uno de los principales operadores del nuevo organigrama y de la política de recortes.
El alcalde ausente: Los denunciantes aseguran que cuando estallan conflictos laborales, el presidente municipal “desaparece” del municipio, dejando que sus subordinados enfrenten la inconformidad social.
Acusan “desgobierno” y amenazas internas
En redes sociales, trabajadores y ciudadanos han calificado la situación como un auténtico “desgobierno”, acusando que los despidos no responden a una estrategia administrativa sino a decisiones políticas tomadas “a base de amenazas”. Señalan que empleados con años de servicio fueron removidos sin explicación y sin recibir lo correspondiente por ley.
Las denuncias también advierten que el ambiente laboral se ha tornado tenso, con temor entre el personal restante ante la posibilidad de nuevos recortes.
Silencio oficial y contradicciones
Hasta el cierre de esta publicación, no existe postura oficial del Ayuntamiento que confirme o desmienta los señalamientos. La falta de comunicación ha incrementado el enojo de los afectados, quienes recuerdan que en episodios similares de administraciones anteriores las autoridades se limitaron a decir que “desconocían el tema”.
Este silencio contrasta con recientes declaraciones públicas del alcalde, quien ha prometido proteger “el patrimonio de los fortinenses”, lo que ha provocado cuestionamientos directos de los trabajadores despedidos:
“¿Nuestro empleo y la estabilidad de nuestras familias no son también patrimonio del municipio?”, reclaman.
Exigen respuestas inmediatas
Los trabajadores cesados hicieron un llamado urgente a las autoridades laborales para que intervengan y verifiquen la legalidad de los despidos, además de exigir el pago inmediato de liquidaciones e indemnizaciones conforme a derecho.
Asimismo, demandaron que el alcalde dé la cara públicamente y explique:
¿Cuántos trabajadores han sido despedidos en total durante febrero?
¿Con qué fundamento legal se están realizando los recortes?
¿Por qué se aplicó una reducción salarial generalizada y qué pasará con quienes fueron cesados sin notificación?
La inconformidad crece y el conflicto amenaza con escalar si no hay respuestas claras. Los empleados advierten que no se quedarán callados ante lo que consideran un atropello a sus derechos laborales.
La denuncia continúa y la presión social aumenta. En Fortín, la crisis ya no se oculta: se grita desde los pasillos del Palacio Municipal.
