- Poesía
Los feos nos vemos bien bajo la luz de la luna.
Nos queda bien la noche.
Nos ajustan bien las constelaciones
y los astros lejanos.
Y nos luce bien el corazón bajo las estrellas.
Las lámparas apagadas nos hacen ver más altos.
Y pareciera
que con la oscuridad nos vemos descansados.
Como si los silenciosos ruidos del mundo
se nos vieran bien y se nos vieran nuevos, brillantes,
lustrados.
Me gusta ser feo, me gusta
cómo me quedan las horas oscuras,
cómo se me ven los atardeceres,
cómo me acercan
a la parte extraviada de las cosas:
a las flores pisadas,
a las fisuras de una piedra,
a la parte rugosa de los árboles:
aquella de la que parece
haber salido un feo o haber brotado una piedra.
Me gusta que los feos, con la luna,
nos veamos guapos.
A.E. Quintero, Debajo del sueño hay una estúpida tarde de lluvia, Editorial Praxis, 2026.
