𝗘𝗹 𝗰𝗮𝘀𝗼 𝗱𝗲 𝗹𝗮 𝗺𝘂𝗲𝗿𝘁𝗲 𝗱𝗲 𝗟𝘂𝗶𝘀 Á𝗻𝗴𝗲𝗹 𝗠𝗲𝗻𝗱𝗼𝘇𝗮 𝗩𝗮𝗹𝗲𝗻𝗰𝗶𝗮
Arturo Armenta//Expresión Acayucan
Acayucan, Ver.- El caso de la muerte de Luis Ángel Mendoza Valencia, ocurrida tras los hechos registrados el pasado 7 de marzo en la colonia Chichihua, continúa generando polémica, luego de que surgieran nuevas versiones que contradicen la narrativa oficial y ponen en duda la responsabilidad de los dos hombres actualmente detenidos.
Inicialmente se manejó que el joven había sido apuñalado, pero posteriormente la versión cambió a una agresión con arma de fuego, lo que ha encendido las alertas entre la ciudadanía por las inconsistencias en la investigación.
Sin embargo, un dato clave ha comenzado a tomar fuerza:
La víctima habría llegado por sus propios medios hasta la camioneta de los hoy imputados, donde posteriormente se desvaneció.
De acuerdo con testimonios, fueron Wilbert Guadalupe “N” y su hijo Wilbert “N” quienes lo auxiliaron, brindándole apoyo en ese momento crítico e incluso trasladándolo para recibir atención médica.
Este elemento cambia por completo la lectura del caso.
Si el joven llegó herido hasta donde ellos se encontraban, y estos actuaron para ayudarlo, la interrogante es directa:
¿por qué ahora están siendo señalados como responsables del homicidio?
Las contradicciones en las versiones oficiales han comenzado a generar una percepción preocupante, donde incluso ya se menciona un posible intento por cerrar el caso de manera apresurada, sin agotar todas las líneas de investigación.
Personas cercanas a los detenidos señalan que ambos son trabajadores conocidos en la zona, sin antecedentes delictivos, lo que refuerza la exigencia de una investigación seria, transparente y sin prejuicios.
Actualmente, padre e hijo permanecen a disposición de un juez en el distrito judicial de Acayucan, donde en las próximas horas se definirá su situación legal.
Hoy la exigencia es clara:
que se investigue a fondo, que se aclaren las contradicciones y que no se convierta en culpables a quienes, según versiones, actuaron para ayudar.
𝗣𝗼𝗿𝗾𝘂𝗲 𝗰𝘂𝗮𝗻𝗱𝗼 𝗹𝗮 𝘃𝗲𝗿𝗱𝗮𝗱 𝗰𝗮𝗺𝗯𝗶𝗮… 𝗹𝗮 𝗷𝘂𝘀𝘁𝗶𝗰𝗶𝗮 𝘁𝗮𝗺𝗯𝗶é𝗻 𝗾𝘂𝗲𝗱𝗮 𝗲𝗻 𝗱𝘂𝗱𝗮.
