- Operativos recientes en Nigeria y Sudáfrica, donde se han desmantelado grandes narcolaboratorios de metanfetamina, han detectado la presencia de cocineros del Cartel de Sinaloa y del CJNG
Andrés Rodríguez
México – El crimen organizado en México no solo mueve drogas desde y hacia África; ahora también se ha instalado en ese continente para fabricarlas. En una comparecencia reciente en el Congreso de Estados Unidos, Dagvin Anderson, líder del Comando África de EE UU (AFRICOM), señaló que en los últimos dos años, han ayudado y alertado a distintas naciones sobre actividades de narcotráfico en su territorio. Fruto de esta cooperación, en 11 de 12 narcolaboratorios desmantelados han hallado miembros de organizaciones criminales mexicanas. Incluido el laboratorio más grande de drogas jamás desarticulado en Sudáfrica, en el cual había integrantes del Cartel de Sinaloa.
“El destino de estas drogas es a Oriente Próximo, a Europa, pero también estamos viendo que luego ingresan a través de la ruta del norte de regreso a Estados Unidos. Como hemos aplicado presión en la frontera sur, están encontrando otros medios para traer esas drogas a nuestra nación”, afirmó Anderson.
De acuerdo con información publicada por Africa Defense Forum (ADF), un medio administrado por AFRICOM que se publica trimestralmente, en el último año y medio, la policía sudafricana ha desmantelado tres narcolaboratorios de escala industrial donde encontraron el equivalente a más de 150 millones de dólares de metanfetamina, conocida localmente como Tik. Entre los hombres que fueron aprehendidos había ocho mexicanos.
Sudáfrica es uno de los varios países de ese continente que experimentan un cambio estructural en las tácticas del narcotráfico mundial, según señala ADF, con la producción trasladándose más cerca de los destinos de consumo para reducir el riesgo transfronterizo. “Organizaciones criminales mexicanas desempeñan un papel clave en las operaciones de fabricación en Sudáfrica y Nigeria, donde se alega que los laboratorios industriales de metanfetamina surgieron a partir de 2016″, agrega la publicación.
Andy Mashaile, experto en seguridad y embajador retirado de la Interpol, ha dicho que el contrabando por parte de los carteles de precursores a través de África occidental se ha incrementado, así como la fabricación de estupefacientes en zonas rurales de Sudáfrica con escasa presencia policial.
A más de 6.000 kilómetros de distancia, en la profundidad del bosque Abidagba, en el Estado de Ogun, en Nigeria, de acuerdo con la agencia antinarcóticos de ese país (NDLEA, por sus siglas en inglés), los locales habían recibido constantes advertencias de mantenerse alejados de las construcciones agrícolas ocupadas por “hombres extranjeros”. Cuando los elementos de la NDLEA intervinieron el sitio, el pasado 20 de mayo, según relata un reportaje de The Times, descubrieron el motivo. Oculto entre la densidad boscosa se encontraba el mayor laboratorio clandestino jamás descubierto en África, supervisado por cocineros mexicanos, que contenía más de 2,4 toneladas de metanfetamina y productos químicos relacionados, con un valor estimado en el mercado negro de 363 millones de dólares.
En el marco de esa misma operación, los allanamientos simultáneos a la mansión del presunto cabecilla en Lagos, la ciudad más grande de Nigeria, y a otros escondites cercanos resultaron en más arrestos. Diez miembros de esa organización criminal se encuentran ahora bajo custodia: siete de origen nigeriano y tres mexicanos. Según distintos especialistas, Nigeria se ha convertido en un floreciente centro de producción debido a la escasa supervisión de los productos químicos importados, las redes criminales consolidadas, un gran mercado interno y una abundante oferta de jóvenes emprendedores con formación académica y pocas oportunidades laborales formales.
Un reciente informe de la Iniciativa Global contra el Crimen Organizado Transnacional (GI-TOC, por sus siglas en inglés), que monitorea las redes de grupos delictivos, los mercados de drogas y las amenazas a la seguridad relacionadas en todo el mundo, ha dado a conocer que “los cárteles mexicanos fueron fundamentales para el desarrollo de las habilidades que sustentan la producción de metanfetamina en África Occidental, lo que refleja la necesidad de transferencia de conocimientos”. El mismo documento detalla que esta tendencia no se limita a esa región y especifica que los carteles mexicanos “podrían seguir siendo socios clave en la producción regional de metanfetamina” de igual manera en la región oriental y meridional de ese continente. Dentro de ese esquema, la GI-TOC también denuncia que estas asociaciones ilícitas están reclutando a químicos locales para convertirlos en sus cocineros de metanfetamina.
“El Cartel Jalisco Nueva Generación[CJNG] y el de Sinaloa han establecido laboratorios de producción de metanfetamina en África para explotar un mercado en expansión en regiones permisivas“, ha explicado Anderson.
Hace poco más de un año, John W. Brennan, subcomandante de AFRICOM, daba un reporte similar ante el Congreso de EE UU, aunque en esa ocasión este no se atrevió a señalar nombres como Anderson. Distintos medios del continente africano han reportado investigaciones en curso que vinculan al Cartel de Sinaloa y al CJNG en al menos siete procesos judiciales activos en cuatro países de esa región.
Uno de ellos es Kenia. El pasado año, este mismo mes, las autoridades de ese país arrestaron a seis personas durante una redada en un laboratorio clandestino de metanfetamina en una zona rural cercana a Namanga, una comunidad fronteriza con Tanzania. Entre los detenidos se encontraban tres kenianos, dos nigerianos e Israel Alvarado, quien, según las autoridades, es miembro del CJNG. El complejo, según el informe policial, fue la primera operación a gran escala de un cartel mexicano confirmada en esa nación. La Dirección de Investigaciones Criminales del país informó que el laboratorio aún no estaba operativo al momento de la redada. Asimismo, informes del Departamento de Justicia de EE UU, basados en datos del Centro Africano de Estudios Estratégicos, advierten que la organización criminal también tiene presencia en Senegal, Cabo Verde, Guinea, Gambia, Sierra Leona, además de Guinea Bissau.
Otro caso similar sucedió en Mozambique en pasado abril. Tras meses de investigación de indicios y rumores sobre la presencia de carteles mexicanos y la actividad de dos narcolaboratorios, la policía arrestó a tres hombres, un local y dos mexicanos, durante un operativo antidrogas en el Aeropuerto Internacional de Maputo.
“Existen pruebas contundentes que vinculan a los tres detenidos con el narcotráfico internacional, la falsificación de documentos y la asociación delictiva”, declaró el Servicio Nacional de Investigación Criminal en un comunicado del 16 de abril. “Los dos mexicanos fueron identificados como miembros del Cartel de Sinaloa en México y tenían la intención de establecerse en territorio nacional, específicamente en el distrito de Matutuine, provincia de Maputo”, complementa el documento.
“Esta convergencia [entre organizaciones criminales internacionales y locales de África] convierte un frágil panorama de seguridad en una olla a presión, que requiere enfoque y coordinación entre agencias para evitar que explote”, ha dicho el líder de AFRICOM.
