Tuvieron que transcurrir casi siete años para que las autoridades federales lograran esclarecer la m4s4cre ocurrida en el bar Caballo Blanco en donde la delincuencia organizada perpetró un ataque contra el antro en donde resultaron 33 personas mu3rt4s y 10 lesion4d4s, siendo el móvil la venganza, luego de que el encargado del negocio se negara a vender droga en el interior, según confesión del autor intelectual Edgar Zamora Martínez alias “El Negro Zamora”, quien pagó 40 mil pesos para que su gente realizara el trabajo de incendiar el local con la clientela dentro.
La información en torno a los hechos fue difundida a través de redes sociales por la periodista y reportera de Radio Fórmula, Eli Aviña, que durante un enlace en vivo relató de manera detallada la información divulgada por el juez federal Conrado Vallarta Esquivel, luego de presidir una audiencia de dos horas de duración.
Según la narrativa de la reportera , el detenido Zamora Martínez, en su confesión planeó y ordenó el ataque al centro nocturno ubicado en Román Marín, casi esquina con Zaragoza, la noche del 27 de agosto del 2019, por lo que se le declaró culpable por el homicidio doloso de 29 personas y por tentativa de homicidio de otras 10,
EN TATAHUICAPAN SURGIÓ EL PLAN
El ataque al bar Caballo Blanco, fue planeado un día antes por “El Negro Zamora” en una casa de seguridad en el municipio de Tatahuicapan, ahí le ordenó al que luego sería testigo protegido y a otras dos personas que tenían que hacer ese jale, porque el encargado del bar se había negado a ser distribuidor de enervantes.
Ese 26 de agosto se trasladaron a Coatzacoalcos para realizar su malévolo plan, ahí recibieron 40 mil pesos, que fue lo que costó para acabar con la existencia de 33 personas, con ese dinero tenían que comprar combustible y el resto del dinero repartirlo entre los implicados, uno de ellos identificado como “El Chilanguito” , se supo que lo llevaron a participar en el atentado porque debía al grupo delictivo al que pertenecía y con este jale, él quedaría a mano con la organización delictiva y además ganaría un dinero extra.
EL INCENDIO DEL ANTRO
El relato, basado en declaraciones asentadas en el expediente del caso Caballo Blanco, señala que al llegar al local, dos personas esperaron afuera en la camioneta, mientras otros dos ingresaron al bar, rociaron de gasolina en la barra y otros puntos del local, convirtiendo aquello en un infierno, posteriormente se escucharon disparos de arma de fuego.
A consecuencia del incendio, el ahora testigo protegido, cuya identidad permanece en el anonimato, así como “El Chilanguito” resultaron lesionados, el llamado testigo protegido acudió al puesto de socorros de la Cruz Roja a recibir atención médica, siendo detenido posteriormente, mientras que “El Chilanguito” se fue a su casa para curarse las lesiones, pero debido a la gravedad de las mismas, f4lleció días después, en tanto el resto de los participantes tenían órdenes de ocultarse en casas de seguridad ubicadas en Tatahuicapan, Pajapan y Acayucan, pero debido a la detención del ahora testigo protegido, fueron cayendo uno a uno.
El juez del caso Caballo Blanco que durante varios días y meses acaparó las páginas de los diarios nacionales, anunció que este jueves habrá una nueva audiencia en donde se dará a conocer la sentencia de los años que deberá de purgar en la cárcel el imputado Edgar Zamora Martínez, conocido como “El Negro Zamora”.
Pese al esclarecimiento de los hechos, queda en el aire la interrogante; quién o quienes más estuvieron atrás de la orden de Zamora Martínez., en un caso que consternó a la región, pues muchas de las víctimas en donde se encontraban mujeres que trabajaban en el antro eran de municipios cercanos a Coatzacoalcos, además de los que radicaban en esta localidad.
