El PAN, PRI y PRD en Veracruz, exigieron este jueves que se aclare el caso de los contratos millonarios otorgados por el Gobierno a una empleada de la Secretaría de Educación del Estado, identificada como Araly González.
El diputado local y dirigente estatal del PRI, Marlon Ramírez Marín aseguró que la funcionaria no pudo haber actuado sola, sino que tiene cómplices al interior del gobierno morenista para recibir esos recursos.
El legislador ventiló este tema tras detectarse que esa persona recibió 100 millones de pesos en contratos en el último año de la gestión de Cuitláhuac García.
“Es imposible que un proveedor, que apenas fue dado de alta el año pasado, logre ganar decenas de contratos sin ayuda externa o interna”, dijo en entrevista.
Por su parte, el dirigente estatal perredista, Sergio Cadena Martínez, reprochó que el esquema de las empresas fantasmas con las que el ex-gobernador Javier Duarte desfalcó el erario de Veracruz, están de regreso con el gobierno de Morena.
“En el PRD, señalamos como actos de corrupción la entrega de contratos sin licitación durante el gobierno de Javier Duarte, estrategia financiera que sirvió para saquear el presupuesto veracruzano, afectando y dañando la calidad de vida de nuestra gente”, expuso Cadena.
“Vemos con indignación, que el gobierno de Morena en el estado, está repitiendo los mismos actos de corrupción que implementó el duartismo y de la misma manera lo denunciamos y señalamos con firmeza, ya que las empresas fantasmas, son una estrategia de saqueo y robo en un estado en donde se requiere inversión pública para el desarrollo en salud, educación, obra pública y dinamismo económico”.
En tanto, el legislador local del PAN, Miguel Hermida Copado, enfatizó que resulta inverosímil que “una modesta trabajadora” de la Secretaría de Educación de Veracruz sea beneficiaria de contratos autorizados por la Secretaría de Salud, la Secretaría de Seguridad y por el DIF estatal por más de 100 millones de pesos, sin que el gobernador Cuitláhuac García, pueda explicar este saqueo a las arcas estatales.
“El caso huele a empresas fantasma y recordó cómo el ex gobernador Javier Duarte utilizó un esquema similar para robarse el dinero de los veracruzanos.
“Cuitláhuac se volvió Duarte al usar un esquema similar al utilizado por el priista para robarse el presupuesto de los veracruzanos”, advirtió el panista.
La funcionaria identificada como “Araly” supuestamente vendió bienes informáticos, muebles y mobiliario de oficina al DIF Estatal así como a las secretarías de Salud y de Seguridad Pública.
También ha facturado uniformes, batas quirúrgicas, overoles, sillas de ruedas y aparatos para la audición, de acuerdo con las denuncias.
El Gobierno del estado no ha dado a conocer información sobre este tema.