La pregunta que raspa y Alejandro pone en la mesa es si Morena tropieza en el 2027, ¿será desgaste normal del poder, o el primer aviso serio de que el 2030 ya no está tan seguro?
Mientras unos ya sueñan con sacar a Morena del poder y otros se sienten listos para quedarse muchos años más, el periodista xalapeño Alejandro Aguirre Guerrero pone hoy el dedo en un tema clave: el 2027 será mucho más que una elección intermedia.
“No hay mejor forma de evaluar un gobierno en funciones que con alguna elección intermedia”, escribe Alejandro… y la frase pesa.
Porque ahí se medirá no solo el respaldo ciudadano a Claudia Sheinbaum, sino también el desgaste natural del poder, las fracturas internas y el verdadero tamaño de Morena sin Andrés Manuel López Obrador en campaña.
Pero, además, el 2027 podría adelantar el mapa rumbo al 2030: saber si el Verde y el PT siguen cómodos en la alianza, si MC logra crecer y si PAN o PRI todavía tienen el oxígeno político que actualmente presumen.
Por eso, según el análisis, desde Palacio Nacional ya se mueven piezas clave: Citlalli Hernández para controlar candidaturas y Ariadna Montiel para apagar fuegos internos para llegar unidos y con operación afinada. Porque en política las intermedias no solo avisan… muchas veces sentencian.