Por Paco De Luna
Xalapa, Ver. (Vanguardia de Veracruz).- La carencia de materiales indispensables para la atención médica encendió la inconformidad de familiares de pacientes con cáncer, quienes se manifestaron en la capital veracruzana para exigir condiciones adecuadas en los tratamientos.
La protesta se desarrolló este lunes 20 de abril a las afueras del Centro Estatal de Cancerología (Cecan) “Doctor Miguel Dorantes Mesa”, en la colonia Aguacatal, donde denunciaron la falta de medicamentos, así como de equipo necesario para llevar a cabo las quimioterapias.
Entre los inconformes estuvo Herculano González, procedente del municipio de Tenampa, quien explicó que viajó con su esposa desde el pasado sábado con la intención de que iniciara su tratamiento; sin embargo, al llegar les informaron que no había insumos básicos como guantes.
“Nos dijeron que no podían hacer la quimioterapia por la falta de material, por eso decidimos unirnos a la manifestación y pedir apoyo a las autoridades”, relató.
Otros familiares coincidieron en que esta situación no es reciente, pues desde hace al menos tres semanas enfrentan obstáculos similares, como la ausencia de filtros necesarios para aplicar medicamentos como el Paclitaxel, lo que ha derivado en retrasos o cancelaciones de terapias.
También denunciaron condiciones adversas durante la atención. Una de las afectadas narró que su madre permaneció hasta 12 horas en el hospital sin recibir alimentos, pese a que le habían indicado que ahí se los proporcionarían durante el procedimiento.
La inconformidad creció debido a que este mismo lunes persistían las limitaciones. De acuerdo con Nayeli Reyes, las quimioterapias se encontraban detenidas por la falta de guantes, gorros y batas quirúrgicas, lo que impedía al personal médico iniciar con los tratamientos.
Familiares indicaron que, aunque algunos medicamentos están disponibles, la ausencia de insumos complementarios vuelve imposible su aplicación. Esto, dijeron, implica más gastos y complicaciones, sobre todo para quienes viajan desde otros municipios.
“Hay gente que llega desde muy temprano, pero si no hay material, tienen que regresar otro día. Eso significa más dinero y desgaste, además de que hay tratamientos que duran varias horas”, expresó Gisela, quien acompaña a su madre.
