Días difíciles para México, peores para Claudia Sheinbaum.

SCRIPTA MANENT//Luis E. Domínguez Rangel

— Días difíciles para México, peores para Claudia Sheinbaum.

— De la embajada a la mañanera, a Nueva York, a Palenque… con destino la Licencia.

— Ninguna prueba en +40 páginas, más las que tiene el CNI e Inteligencia Militar.

— El saldo de un narcogobierno. El caso Sinaloa.

Días difíciles para México, días avergonzantes… Un gobernador, un senador, un presidente municipal y otros siete funcionarios y exfuncionarios, todos parte del Movimiento de la Transformación, de Morena, acusados de vínculos con el narco.

Días difíciles para la presidenta Claudia Sheinbaum, quien heredó y mantuvo a este grupo de ahora acusados, y le toca defenderlos defendiendo la soberanía de México… O detenerlos, encarcelarlos y extraditarlos.

Días que no terminan con la solicitud de licencia del gobernador Rocha Moya, ni con la del alcalde de Culiacán.

Días en los que la prensa internacional, de Europa, de Asia, de América toda, da cuenta de lo que en nuestro país sucede y lo denigran, lo desmerecen… lo ponen en una situación difícil frente a un escenario mundialista que busca y merece más que notas policíacas, de inseguridad, de violencia, de corrupción y de impunidad.

Las denuncias previas, desde hace años, en contra de Rubén Rocha Moya, interpuestas por opositores al régimen, no fueron observadas… eran parte de un juego político de los conservadores, de los adversarios.

Tuvo que hablar el Mayo Zambada, tuvieron que hablar los hijos del Chapo Guzmán, para que la corte que los enjuicia, en Estados Unidos, supiera que era cierto. Y bajo juramento dieron los datos que involucra al gobernador, al senador, al alcalde y a los otros… y entonces ya no fueron los conservadores, sino los que quieren intervenir desde el extranjero en el destino de nuestro país, los intervencionistas…

Todos, todos lo sabían, y lo saben, pero hay que seguir el juego que los puso en el poder, y continuar desviando la atención, mintiendo si es necesario.

Tuvieron que ir a Palenque, a rearmar los escenarios, a escuchar a quien más debería permanecer callado, para aceptar que Rocha Moya debía dejar su puesto, debía pedir licencia, como hace años aquí, en Veracruz, el acusado por todos de corrupción, de peculado, de desvío de recursos, Javier Duarte, cuando se vio obligado a pedir licencia presionado por aquel gobierno que lo buscó y detuvo luego, en Guatemala.

¿En dónde detendrán a Rocha Moya?

Tuvo que iniciar este proceso dialéctico, político y judicial contra funcionarios mexicanos el embajador de Estados Unidos, en Sinaloa mismo, cuando dijo que habría señales del interés de su país por limpiar de corrupción a México. Y las acciones llegaron pronto, poniendo a la presidenta Claudia Sheinbaum en un verdadero brete… Si su gobierno ya había enviado a los Estados Unidos a 130 criminales, 90 extraditados y 55 más sin mediar ningún proceso legal para el envío… Debía convencer, en sus mañaneras, a todos, de que ahora no lo haría, porque ahora sí se trataba de un embate a México, y la soberanía es lo más importante.

Pero no hay mucho por hacer, aunque la Fiscalía transformada ya hizo lo suyo: En el documento enviado por el Distrito Judicial de Nueva York no encontró ninguna prueba de delito.

Y no lo encontró la FGR, porque no supo cómo leer que la acusación formal certificada el 23 de abril del fiscal Jay Clayton, imputa al gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, como pieza clave del Cártel de Sinaloa, facción “Los Chapitos”.

Hay declaraciones de quienes manejaban el cartel, de que Rocha Moya llegó a la gubernatura con apoyo económico y logístico de Ivan, Alfredo y Ovidio Guzmán, hijos del Chapo. ¿A cambio de qué, preguntó el fiscal? Pues a cambio de entregarles el aparato policial estatal y garantizar el flujo de fentanilo, heroína, cocaína y metanfetamina hacia EE. UU.

Y asi, en las declaraciones allá en Nueva York, se fueron identificando y delimitando los cargos: Y vienen muy claros en el documento que la presidenta presentó como “un relato”, en su conferencia mañanera.

Asociación delictuosa para importar narcóticos.

Conspirar para meter droga a EE. UU.

Sólo con esos dos, tiene la corte para sentenciar a cadena perpetua.

Pero hay más.

Y aunque Rocha no aparece en las listas manuscritas de sobornos mensuales, en donde sí aparecen los nombres y cantidades recibidas de al menos 4 de los 10 acusados, la imputación contra el gobernador se basa en la teoría de la conspiración: reuniones documentadas, nombramientos afines al cártel y el fraude electoral de 2021 donde sicarios robaron urnas mientras la Policía Estatal recibía órdenes de no intervenir.

La presidenta dijo que Estados Unidos no puede actuar en México en contra de nadie si no tiene pruebas claras… Pero en Nueva York, las acusaciones son firmes y basadas en evidencias y pruebas, que difícilmente la Fiscalía General de la República reconocerá, porque entre otras cosas, el documento refiere que “Los Chapitos” habrían ayudado a la elección en Sinaloa mediante el secuestro e intimidación de rivales, y lo señala de participar en reuniones directas con líderes del cártel.

Al senador y ex secretario de gobierno, Enrique Inzunza Cázarez, lo acusa de conspiración para la importación de narcóticos y posesión de armas de alto poder. Se le vincula con la red de protección institucional que permitía la operatividad de la organización criminal en la entidad.

A Enrique Díaz Vega: Exsecretario de Administración y Finanzas, además de la conspiración para el tráfico de drogas y posesión de dispositivos destructivos. Se le señala por su presunto papel en la estructura financiera y administrativa que facilitaba la corrupción sistémica.

A Dámaso Castro Zaavedra: Vicefiscal General de Sinaloa, lo acusa de usar su cargo en la Fiscalía para proteger a los líderes del cártel de investigaciones y detenciones, además de los cargos generales por conspiración de narcóticos y armas.

A Marco Antonio Almanza Avilés: Porque además de la conspiración y posesión de armas, su función como Comisario General de la Policía de Investigación, era evitar que la policía bajo su mando interfiriera con las actividades de “Los Chapitos”.

Y así a otro excomisario de la misma Policía de Investigación, a un exsecretario de Seguridad pública, a un comandante de la policía estatal preventiva, dirigiendo y cuidando los intereses del cartel.

Así al alcalde con licencia de Culiacán, Juan de Dios Gámez Mendívil y a Juanito, Juan Valenzuela Millán, comandante de la policía municipal de Culiacán, quien además de todos los presuntos delitos ya comentados, se le acusa también de secuestro y muerte de Alexander Meza León, quien presuntamente colaboraba con la DEA

Cuarenta y tantas páginas en el documento, y ninguna frase útil para la Fiscalía General de la República que, además, tiene cientos de páginas más sobre estos personajes en algún expediente. Hace meses que Proceso publicó un reportaje en el que informa que de acuerdo con información obtenida por sus reporteros, el Centro Nacional de Inteligencia y los servicios de inteligencia militar “daban seguimiento personal y mantienen vigilado” a Rocha Moya por instrucciones del entonces presidente Andrés Manuel López Obrador y con el aval de la presidenta, Claudia Sheinbaum.

Es un reportaje muy amplio, publicado insisto en la Revista Proceso, con decenas de nombres, lugares, fechas, cantidades, actividades… datos de los que inevitablemente tiene conocimiento la Fiscalía General de la República y que se concentraron luego de una instrucción del propio López Obrador, porque fue por instrucciones de él que la Fiscalía General de la República atrajo la investigación por el homicidio de Melesio Cuén y la presunta privación ilegal de Ismael el Mayo Zambada.

Vaya forma de pasar a la historia de Rubén Rocha Moya… que dejó finalmente el gobierno de Sinaloa, dejando una estela de pobreza, de corrupción, de impunidad, impresionante…

Durante su gobierno, que aún no acaba, se han documentado según datos que circulan en Internet, 2 mil 645 homicidios; ⁠3 mil 688 personas desaparecidas; ⁠108 niñas, niños y adolescentes asesinados y 333 menores desaparecidos; 174 mujeres asesinadas.

Por consecuencia de la inseguridad, de la violencia, de la extorsión, Rocha Moya ha dejado a ⁠tres mil familias desplazadas; más de 30 mil empleos perdidos; 4 mil 569 negocios cerrados; más de 9 mil carros robados… ⁠La peor crisis económica en la historia de Sinaloa, con un daño estimado de 70 mil millones de pesos.

Eso es lo que un narcogobierno produce… y es una verdadera tragedia.

luisedomra@gmail.com

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