Trump da por rota la tregua con Irán: “Para mí, el acuerdo se ha terminado”

Tras dos días de ataques cruzados entre ambos países, el presidente de Estados Unidos llama “basura” a los líderes iraníes y aboga por romper las conversaciones. Además, amenaza con nuevos bombardeos este mismo miércoles

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró este miércoles que considera “terminado” el acuerdo de alto el fuego alcanzado con Irán el pasado 17 de junio, luego de dos días de ataques cruzados que han elevado la tensión en el golfo Pérsico y provocado fuertes reacciones en los mercados internacionales.

Durante el inicio de la cumbre de la OTAN en Ankara, Turquía, Trump afirmó que no desea continuar tratando con las autoridades iraníes, a quienes acusó de mentir y de actuar de forma violenta. “Para mí, el acuerdo se ha terminado”, sostuvo el mandatario estadounidense, al ser consultado sobre el futuro del memorando de entendimiento firmado con Teherán.

La nueva crisis se desató el lunes, cuando Irán fue señalado por ataques contra dos buques que cruzaban el estrecho de Ormuz, vinculados a intereses qataríes y saudíes. En respuesta, Estados Unidos bombardeó más de 80 objetivos en territorio iraní durante la noche del martes al miércoles. Posteriormente, la Guardia Revolucionaria iraní respondió con ataques contra instalaciones militares estadounidenses en Baréin y Kuwait.

Trump aseguró que Washington golpeó con fuerza a Irán y reiteró que su objetivo es impedir que la República Islámica desarrolle o utilice capacidades nucleares. Aunque dio por rota la tregua, dejó abierta la posibilidad de que sus negociadores continúen los contactos con Teherán, aunque expresó pocas expectativas de éxito.

El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, quien acompañaba al presidente estadounidense, respaldó la respuesta militar de Washington y consideró necesario degradar las capacidades nucleares y de misiles balísticos de Irán. Sin embargo, también expresó su esperanza de que la crisis pueda llegar a una salida pacífica.

Las declaraciones de Trump y la intensificación de los ataques tuvieron un impacto inmediato en los mercados. El Ibex cayó un 2%, mientras que el precio del petróleo se disparó un 6%, reflejando la preocupación internacional por la seguridad energética y el control del estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más sensibles para el comercio mundial de crudo.

Desde Teherán, altos mandos militares acusaron a Estados Unidos de haber violado la tregua con sus bombardeos y prometieron una “respuesta aplastante”. El presidente del Parlamento iraní, Mohamed Bagher Ghalibaf, también responsabilizó a Washington por la ruptura del clima de negociación y rechazó lo que calificó como una política de intimidación.

El memorando provisional firmado en junio contemplaba un periodo de negociación de 60 días, durante el cual Irán podría exportar petróleo bajo permisos temporales, además de acceder gradualmente al levantamiento de sanciones, fondos congelados y un eventual fondo de reconstrucción. Sin embargo, la reciente revocación del permiso petrolero por parte de Washington ya había colocado el acuerdo al borde del colapso.

Mientras tanto, Irán niega estar detrás de los ataques a buques en el estrecho de Ormuz y sostiene que cumple sus compromisos. No obstante, advierte que las embarcaciones comerciales corren riesgos si transitan por rutas no coordinadas con sus autoridades.

La disputa por el control de Ormuz se ha convertido en un punto central del conflicto. Para Teherán, representa una herramienta de presión estratégica; para Washington y sus aliados regionales, una amenaza directa a la estabilidad del comercio energético y a la seguridad de los países del golfo Pérsico.

Deja un comentario