TESTAMENTO.
Por: Antenor de la Cruz Santiago.
Con lenta reacción, las autoridades que deberían tener un protocolo de respuesta inmediata, ante las contingencias, parecen reaccionar en forma retardada, al llamado de una ciudadanía, que de buenas a primeras, por la negligencia criminal de empresas, se ven amenazadas físicamente.
Lo sucedido hoy, pone de manifiesto, que en la región sur del estado veracruzano, no existe una cultura de prevención y reacción, que garantice a la ciudadanía, una respuesta a tiempo, ante las contingencias que se puedan presentar.
Vista en redes, la desesperación de los habitantes de Mundo Nuevo y Nanchital, por la afectación de la fuga de amoniaco, la respuesta oficial de los responsables de los gobiernos afectados, Esmeralda Mora Zamudio y Amado Cruz Malpica, pareció no seguir un programa previamente definido para enfrentar este tipo de situaciones.
Con un órgano de protección civil, que brillo por su ausencia, su titular en ningún momento hizo acto de presencia, para encaminar y dirigir los trabajos de evacuación recomendado ante esta conflagración.
Y como siempre, la ciudadanía, a falta de la intervención oportuna de sus autoridades, respondieron como siempre lo hacen en situaciones adversas. Por ejemplo, en la Congregación de Mundo Nuevo, particulares se dieron a la tarea de trasladar a las personas hacia otros lugares en donde sus familiares los hospedarían.
Señalada por su falta de atención, Karina Cobos Rodríguez, tardó mucho tiempo en reaccionar, ante un hecho peligroso que puso en riesgo a los habitantes de la población que representa.
Con un tiempo de retardo considerable, que en estos eventos suelen ser fatídicos, pasadas las horas, el gobierno de Coatzacoalcos señaló lugares habilitados como albergue para recibir a los damnificados de la Congregación de Mundo Nuevo.
Sin que hasta el momento, de manera oficial se dé a conocer que la fuga de amoniaco haya sido controlada, los ciudadanos tanto de Nanchital como de Mundo Nuevo, en ascuas y con desesperación quieren ya regresar a sus casas.
Y como siempre sucede, puede resultar, que en este grave problema, no existan culpables, si se trata de encubrir a empresas o funcionarios públicos que descuidando sus tareas principales, por negligencia criminal, hayan colocado en riesgo a los ciudadanos de Mundo Nuevo y Nanchital.
¿De qué le sirven al Presidente de Coatzacoalcos, Amado Cruz Malpica, los ensayos de evacuación que llevó a cabo, a través de Protección Civil y su titular David Esponda, del Palacio Municipal, si ya en los hechos, la reacción tardía, retrata de manera fidedigna a quienes no han resultado capaces de garantizar la seguridad a la población?
Sin dar la cara, desconociéndose el motivo, solo apareciendo subalternos y la presidenta del DIF, se pone de manifiesto la falta de sensibilidad para con los animales, que por declaraciones vertidas, se infiere que en Coatzacoalcos, quienes tienen la representación de gobierno, ningún empatía tienen con los animales, como también ya lo demostró el presidente Amado Cruz Malpica, con fundaciones que se dedican al cuidado de los animales.
Lejos de resaltar la eficiencia de los diversos niveles de autoridades, tanto Amado Cruz Malpica como Karina Cobos, deberían merecer un jalón de orejas, por la lentitud en responder a un llamado de auxilio de ciudadanos, que puestos en peligro, piensan que de la mano de estos funcionarios, encontraran respuestas inmediatas a sus llamados.
De todo lo acaecido, se debe resaltar a aquellos ciudadanos que disponiendo sus vehículos y otros, sus hogares para dar asilo y hospedaje a los damnificados, no esperaron que tuvieran que cumplir con protocolos burocráticos para tender la mano amiga a quienes hoy se encuentran en condiciones adversas.
Ojalá que, a diferencia de la postura adoptada por la pareja presidencial de Coatzacoalcos, en el medio social, existan personajes altruistas que se dispongan a ofrecer ayuda a todos los animalitos que quedaron abandonados a su suerte. ¡Qué corazón tan inhumano!…¿Usted qué opina?
PD.- ¿Y LOS RESPONSABLES? Criminales y negligentes que, contando con la complicidad de las autoridades de diversos niveles, se mantienen en el anonimato cómodo, mientras que la ciudadanía afectada tiene que luchar por sobrevivir. ¡Pónganle nombre a los responsables!

