Rogelio Mirazo Román
El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) público el 30 de julio de 2025 la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH) 2024, que reporta estadísticas de los ingresos monetarios y no monetarios de los hogares, los gastos en bienes y servicios, así como las características sociodemográficas de las personas y las viviendas en nuestro país.
El ingreso corriente promedio trimestral de los hogares que está compuesto principalmente por ingresos de trabajo, renta de propiedad, transferencias (incluye entre otros, jubilaciones y pensiones, así como beneficios provenientes de programas gubernamentales) y otros ingresos corrientes, aumentó 10.6 % en 2024, mientras que el gasto monetario promedio trimestral lo hizo en 7.9 %. En materia de gasto, el principal rubro fue el de alimentos, bebidas y tabaco, con 37.7 por ciento. Siguió transporte y comunicaciones, con 19.5 por ciento. Estos dos rubros también ocuparon los primeros lugares en las ediciones anteriores de la ENIGH (en 2022, con 37.7 y 19.3 %, respectivamente, y en 2016, con 35.1 y 19.3 %, respectivamente).
En cuanto al gasto promedio trimestral en cuidados de la salud, esto es, los pagos directos que realiza cualquier persona por recibir cualquier tipo de servicio prestado por cualquier proveedor (preventivo, curativo, paliativo o de larga duración, incluido compra de medicamentos), representó el 3.4 % del total del gasto en 2024 y 2022, pero aumento respecto de 2016, cuando fue 2.7% del total (1,146 pesos).
En términos absolutos destaca que este gasto fue de 1,605 pesos en 2024, lo que refleja un incremento del 8.0 % respecto a los 1,487 pesos de 2022 y un aumento acumulado del 40.0 % desde 2016 (1,146 pesos) o de 41% si se toma como referencia 2018 (1,136 pesos). Solo para poner en perspectiva este dato, durante la pandemia por Covid-19 el gasto en salud fue equivalente a 4.2 % del gasto corriente de los hogares de acuerdo con el INEGI.
En cuanto a pagos directos en cuidados de la salud, la ENIGH reporta que el 38.3 % del gasto directos o de bolsillo, se destinó a la compra de medicinas, 34.7 % al gasto ambulatorio y 27 % al gasto hospitalario. Sobre este punto resulta necesario destacar que los hogares que perciben menores ingresos, (deciles I – IV) destinan casi la mitad del gasto directo a compra de medicinas, cuando en los hogares de mayores ingresos, deciles IX y X, el principal gasto es el hospitalario. Este resultado ratifica la necesidad de priorizar por parte del sector salud estrategias y el presupuesto necesario para resolver de forma efectiva los problemas de desabasto de medicamentos, a efecto de que el gasto en cuidados de salud se reduzca en beneficio de quienes menos ganan y en todo caso, que los recursos liberados por este ajuste se redireccionen a cubrir otras prioridades de gasto de las familias, por ejemplo, educación.
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