Texto :Sergio Melgar.
A nueve días de que concluya el trienio 2018-2021, la gran mayoría de presidentes municipales de los 123 municipios renovados ni siquiera están llegando a sus oficinas e incluso tienen problemas con sus empleados por no haber previsto aguinaldos y finiquitos para su personal de confianza.
Cuenta pública?
De los 124 municipios, 15 aún deben la cuenta pública 2020 y cerca de la mitad no ha entregado la cuenta pública 2021 ni sus avances. El congreso se está tardando para las sanciones económicas. No les cuadran las cuentas, y eso que tomaron cursos de capacitación.
Informes?
Pese a que es por ley, los primeros dos años no faltaron los informes faraónicos, con besamanos, comida y festejo privado con cargo al erario. Este año, fuera de 10 o 12 municipios, los demás alcaldes se andan escondiendo y despachan en sus casas o algunos en restaurantes, porque ya no hay dinero ni para organizar informes.
Entrega-recepción?
A pesar de que lo manda la ley, no hay entrega – recepción en un 90 por ciento, a excepción de los 16 municipios en donde se reeligió el presidente municipal, un poco más del 10 por ciento del total de municipios. Se andan escondiendo no sólo de los proveedores y contratistas que les deben, sino de sus empleados.
Equidad de género?
De los 119 municipios donde se logró la renovación de alcaldes (a excepción de Oxchuc, Honduras de la Sierra, Siltepec, Carranza, en el caso de Comalapa, Zapata y Parral se anularon) 100 son hombres y solo 19 mujeres, al contrario del nuevo congreso estatal en donde habrá 25 mujeres y 15 hombres. Es decir, no hay paridad de género ni en ayuntamientos ni en el Congreso.
Qué tal eso!
