LA EMBESTIDA JAROCHA: #Cheva, la operadora que puede salirle cara a Margarita

Por: Max Zannier

En política hay operadores que abren puertas. Y hay operadores que llegan pateándolas.

Lo ocurrido en #IxhuatlándelSureste no fue un simple berrinche institucional ni una diferencia de protocolo. Fue una señal de alarma para el proyecto que, según se comenta en los pasillos, busca posicionar a #MargaritaSantopietro rumbo al #Distrito11.

Porque Margarita puede caminar, entregar apoyos, tomarse fotos, saludar familias y vender cercanía. Pero si al lado camina Cheva, cada silla de ruedas puede terminar convertida en ring.

Ahí está el problema.

Cheva no sólo acompaña. Cheva truena. Cheva encara. Cheva convierte una entrega social en pleito de cantina política.

Y lo peor para Margarita es que esos escándalos no se quedan pegados a la operadora. Se le cargan al proyecto.

En Ixhuatlán, el apoyo debió ser la noticia. Pero no. La nota terminó siendo el choque, el grito, la acusación, la soberbia y el manotazo político.

Y cuando una funcionaria convierte una gira de asistencia social en episodio de lavadero electoral, alguien debería preguntarse si está sumando votos o espantándolos.

Porque el Distrito 11 no se gana a empujones. Tampoco se gana arrebatando méritos.

Mucho menos se gana dejando la impresión de que el gobierno llega no a ayudar, sino a cobrar aplausos.

Margarita pretende construir una ruta política.

Cheva, en cambio, parece construirle baches.

Y cada bache cuesta.

Cuesta imagen.

Cuesta confianza.

Cuesta territorio.

Cuesta estructura.

Cuesta futuro.

Porque mientras Margarita quiere aparecer como rostro sensible de #DesarrolloSocial, Cheva aparece como recordatorio incómodo de que una mala operadora puede arruinar hasta la mejor fotografía.

El problema no es que entreguen apoyos.

El problema es que Cheva parece creer que los apoyos vienen con escrituras políticas.

Como si cada beneficiario tuviera que agradecer no al gobierno, sino a la comitiva.

Como si cada municipio visitado fuera territorio conquistado.

Como si cada silla entregada fuera un ladrillo más para construir candidatura.

Pero en Ixhuatlán les salió mal la jugada.

Apareció el oficio.

Apareció la gestión municipal.

Apareció la duda.

Y apareció otra vez Cheva, justo en medio del incendio.

Qué casualidad.

Siempre donde hay humo, aparece la misma operadora con cerillos en la bolsa.

Por eso la pregunta ya no es si Margarita está caminando el Distrito 11.

Eso parece bastante claro.

La pregunta es si Margarita entiende que, con Cheva al lado, cada paso puede terminar costándole el doble.

Porque en política los enemigos atacan de frente.

Los aliados peligrosos te hunden sonriendo desde la misma camioneta.

Y si Margarita aspira a ser diputada, más le valdría revisar quién le carga la agenda, quién le opera el territorio y quién le está dejando tiradas las facturas en cada municipio.

Porque cuando llegue la campaña, la oposición no necesitará inventar demasiado.

Le bastará con juntar los escándalos.

Las Barrillas.

Ixhuatlán.

Los reclamos.

Los oficios.

Las promesas.

Los pleitos.

Y al final, cuando alguien pregunte por qué una operación que parecía caminar terminó oliendo a problema, la respuesta será sencilla:

Porque Cheva quiso operar como si el Distrito 11 fuera patio propio.

Y Margarita podría terminar pagando la cuenta.

Porque en #Veracruz, los apoyos se entregan con sonrisa.

Pero las facturas políticas llegan con colmillo

Las ideas y opiniones aquí expresadas son responsabilidad exclusiva del autor y no necesariamente reflejan el punto de vista de PALABRA DE VERACRUZANO. Respetamos el derecho a la libertad de expresión

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