México: un año más esperando resultados

En seguridad, el gobierno presume una baja en homicidios, feminicidios y robos. Pero la percepción ciudadana es otra. La gente no vive en gráficas, vive con miedo

El primer informe de gobierno de la Presidenta Claudia Sheinbaum estuvo lleno de cifras, récords y autocomplacencia. Lamentablemente, para millones de mexicanas y mexicanos, las palabras presidenciales no materializan certezas, ni mejoras palpables en su vida diaria. Quienes sostienen los hogares en nuestro país, los familiares de víctimas de los delitos, las madres y padres de niños que padecen cáncer, quienes viven con miedo o desánimo por el futuro, merecen mucho más que un recuento optimista; México merece un gobierno que escuche, rectifique y construya con todas y todos.

En seguridad, el gobierno presume una baja en homicidios, feminicidios y robos. Pero la percepción ciudadana es otra. La gente no vive en gráficas, vive con miedo. En estados enteros, el crimen organizado sigue controlando territorios, intimidando comunidades y actuando con impunidad. La estrategia de seguridad por séptimo año consecutivo sigue siendo un fracaso, solo que ahora maquillado con cifras selectivas. ¿De qué sirve una baja estadística cuando el país aún se siente secuestrado por la violencia?

En economía, el gobierno habla con un discurso de orgullo por la estabilidad, el bajo desempleo y la inversión extranjera récord que -afirma-, ha logrado. Pero esas noticias discursivas macroeconómicas no llegan a la mesa de las familias. La inflación ha bajado, sí, pero el precio de la canasta básica sigue subiendo. Millones siguen en la informalidad, sobreviviendo día a día. ¿Dónde está ese crecimiento cuando el bolsillo de la clase media y trabajadora se sigue apretando?

Los programas sociales son el gran estandarte de cada informe de gobierno en la era de Morena; sin embargo, entregar apoyos no es suficiente cuando el gobierno se desentiende de servicios básicos como salud, educación o movilidad. La salud pública y la educación, por ejemplo, siguen arrastrando carencias: hoy hay niños que padecen cáncer sin acceso a medicamentos -como millones de personas en el país-, y comienza a ser de lo más normal ver escuelas sin condiciones dignas. Ayudar es importante, pero transformar exige mucho más que repartir recursos.

Y en lo democrático, el rumbo es poco más que preocupante. En lugar de fortalecer instituciones democráticas, el gobierno continúa la inercia de debilitarlas. En lugar de diálogo, impone la narrativa única que se caracteriza por atacar a la prensa, descalificar a la oposición y- lo más preocupante-, centralizar el poder. La democracia no se reduce a ganar elecciones, también se mide en el respeto al disenso, a la crítica y a la legalidad.

El informe -en los términos del gobierno-, habla de un país que avanza. Pero la realidad de millones dice lo contrario. México no necesita propaganda, necesita resultados. Y sobre todo, necesita gobiernos que gobiernen para todos, no solo para quienes aplauden. El país exige más. La transformación real aún está pendiente.

POR MIGUEL ÁNGEL MONRAZ

@MIGUEL_MONRAZ 

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